Luego de dos años de trabajos de rehabilitación en calles, monumentos y edificios históricos, los habitantes y visitantes de la zona oriente del Centro recuperan poco a poco un espacio público renovado.

Por alonso flores

“Esto viene a revalorar nuestros lugares, no sólo económica, sino socialmente; las calles se ven muy bonitas, están más iluminadas, con otras comodidades, y esperamos que venga más gente para este lado del Centro”, afirma Maribel Ramírez Hernández, vecina, desde que nació hace 25 años, de la calle de Mesones. Ramírez también arrienda el local donde se ubica el tradicional Café Bagdad, en la plaza de La Aguilita.
    El programa de recuperación del espacio público en la zona oriente comprendió una superficie de 72 mil m2, en las calles de El Carmen, Correo Mayor, Corregidora, Venustiano Carranza, Uruguay, El Salvador, Mesones, Manzanares y Regina.
    Los trabajos significaron una inversión de 241.3 millones de pesos e incluyeron: ampliación de calles, cambio de la carpeta asfáltica, modernización de la infraestructura eléctrica, telefónica, hidráulica y sanitaria —se sustituyeron 20 mil metros lineales de tubería de agua potable y de drenaje, y se rehabilitaron poco más de 2 mil conexiones de agua potable y descargas domiciliarias.
            Los objetivos del Gobierno del Distrito Federal fueron elevar la calidad de vida de los vecinos, restablecer la actividad económica de la zona y convertirla en un espacio abierto a la cultura y al turismo.
    El proceso fue difícil para los vecinos. “Cerraron varias calles al mismo tiempo, lo que afectó a los negocios; no había pasos para los peatones y hubo accidentes, como el mío, en el que me rompí el tobillo y por el cual nadie se ha hecho responsable, a pesar de que presenté una demanda ante las autoridades correspondientes”, dijo Ramírez.
    Antes de los trabajos, esta zona de gran importancia histórica, en la que hay vestigios y edificios de las épocas prehispánica y colonial, tenía un aspecto deteriorado.


“quedÓ muy bonito, pero ahora nos toca a nosotros respetar los lineamientos para que se conserve así”.
                                 LUISA CORTÉS
                                                              VECINA

    Es el caso de la Capilla de Manzanares, ubicada en la esquina de la calle homónima y avenida Circunvalación, y conocida como “La capilla de los ladrones”. Construida en el siglo xviii, aunque es muy pequeña cuenta con los elementos arquitectónicos de una iglesia, dos torres y su cúpula.
    En sus alrededores se construyó una pequeña plaza, y dos casonas que datan de la Colonia, marcadas con los números 24 y 26 de Manzanares, se encuentran en etapa de recuperación. Ya hay proyectos para construir en ellas 11 viviendas y 2 locales comerciales, y 15 viviendas, respectivamente.
   Para Luisa Cortés, habitante del barrio de La Merced, “quedó muy bonito, pero ahora nos toca a nosotros respetar los lineamientos para que se conserve así. Hay que dar apoyo a los comercios. Creo que la parte más importante del rescate es que los vecinos, visitantes y trabajadores conozcan su historia y su cultura para que la aprecien y la cuiden”.

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