
En el Centro Histórico, tres comedores públicos y dos comunitarios ofrecen, cada uno, 200 comidas diariamente a personas humildes
o en situación de calle.
Por alonso flores
Es mediodía y en Pino Suárez 99 se forma una fila de unas treinta personas. Esperan a que se empiece a servir la comida. Hoy habrá pollo en adobo, frijoles, arroz, agua fresca y de postre, plátano.
Es uno de los 300 comedores públicos que hay en el Distrito Federal, de los que 50 son públicos —gratuitos— y 250 comunitarios —con una cuota de recuperación de 10 pesos. Con un presupuesto de 115 millones de pesos, cada uno sirve alrededor de 200 comidas al día.
Los comedores, en ambas modalidades, fueron puestos en marcha este año por el Gobierno del Distrito Federal (gdf), a través de la Secretaría de Desarrollo Social, “con el fin de garantizar el derecho a la alimentación, en especial de las personas que se encuentran en alguna situación vulnerable”, explica el director general del Instituto de Asistencia e Integración Social, responsable de la operación de los comedores públicos.

en el distrito federal hay 300 comedores pÚblicos
“Nos atienden con respeto”
En los comedores públicos, los alimentos se preparan en tres cocinas centrales y se distribuye a los locales, atendidos por personal del gobierno capitalino.
“La comida llega alrededor de las doce y media y abrimos a la una. El 90 por ciento de la población que atendemos son personas en situación de calle”, señala Aída Herrera, responsable del comedor de Pino Suárez 99. Se sirve a todo el que lo solicite, hasta que se terminen las raciones.
El comedor está lleno. La gente espera su turno, mientras se desocupan algunos de los 60 lugares. Víctor Hugo Mora, de 14 años, vive desde hace siete con su familia en una casa de lámina, en la calle, justo enfrente del comedor. “Vengo con mi mamá y mis tres hermanos menores. Nos ayuda mucho porque aunque mi mamá trabaja y yo además de estudiar acomodo diablos en una fábrica de ropa, no nos alcanza”, dice.
Su mamá, que prefirió no dar su nombre, señala que recurre al comedor “por necesidad, para que los niños se alimenten y aprovechen las clases
además, es comida limpia y nos atienden con respeto”.
| COMEDORES EN EL CENTRO HISTÓRICO |
PÚBLICOS
L-V a partir de las 13 hrs.
Pino Suárez 99
Ecuador 6
Plaza de la Concepción 20 |
COMUNITARIOS
L-V a partir de las 14 hrs.
López 87
Argentina 63 |
|
“comÍamos cualquier cosa”
En otro punto del Centro, cerca del mercado de San Juan, en López 87, hay un comedor comunitario. Igual que los otros de su tipo, es atendido por personas de la misma comunidad que han sido capacitadas en materia de nutrición, higiene y manejon de alimentos.
La cocina, el mobiliario y los alimentos no perecederos los proporciona el gdf; con la recuperación de 10 pesos se pagan la luz, el agua, el gas y los alimentos perecederos, así como al personal.
Decorado con un esténcil de una familia revolucionaria, este comedor abrió sus puertas hace cuatro meses. “Para obtener el local y los apoyos ingresamos a un concurso. Se aprobó el proyecto y nos llegaron el estufón, las ollas, la vajilla, los muebles” y la primera ración de no perecederos, recuerda Daniel Zaragoza, de 29 años, quien junto con su hermana Guadalupe se encarga del lugar. Acerca de los beneficiarios, señala: “65 por ciento son vecinos del Centro, y los demás trabajan en la zona, casi todos son adultos mayores, jubilados y pensionados”.
Don José Luis Garduño, un jubilado de 72 años, viene desde Lomas de Padierna, Tlalpan, todos los días, “porque está muy rico y bien barato”.
A este comedor, donde se consumen unos 25 kilos de tortillas y 60 litros de agua de sabor al día, también asiste María Eugenia Silverio, vecina de Zaragoza y comerciante del Centro. “Vengo todos los días con mi hija. Antes traíamos una torta o comíamos cualquier cosa en la calle, pero ni comíamos bien y nos salía más caro”.
a mediodÍa, En el comedor pÚblico de Pino Suarez 99, en octubre pasado