Al término de sus estudios en la Escuela de Formación Ciudadana y Conservación del Patrimonio, vecinos del Centro Histórico elaboraron soluciones a problemas urbanos. Las propuestas abordan desde el cuidado del ambiente hasta el comercio en la vía pública.

Por alonso flores


jardines verticales y azoteas verdes, entre las propuestas de los
alumnos
Comerciantes, escribientes, artistas, amas de casa y profesionistas de varios barrios del Centro —La Merced, San Juan, Santo Domingo, La Lagunilla, San Pablo, etc.— hicieron la tarea. De manera individual, o por equipos, desarrollaron ocho proyectos, los cuales se presentaron en la Academia de San Carlos en diciembre pasado.
    Tres de los trabajos se refieren a la contaminación ambiental. Anna Helena López Estévez, vecina de Correo Mayor, asegura que se puede “convertir al Centro Histórico en una opción integral de alta calidad ambiental” si se crean azoteas verdes, jardines verticales, viveros a diversas escalas y huertos familiares, y si se adoptan árboles y la gente cobra conciencia sobre el problema.
Para “resolver el problema de la basura en el Centro Histórico”, Yadira Torres Gasca y el equipo de la calle de Arandas plantearon la promoción del uso, reutilización y reciclaje de los desechos de los hogares. Esto, mediante pláticas, talleres, conferencias, publicación de trípticos y folletos.     También sugirieron organizar brigadas de limpieza y establecer centros de reciclaje en colaboración con las autoridades capitalinas.
    En materia de reordenamiento del comercio en la vía pública, Clara Franco Ramos, dirigente de la plaza comercial Revolución, propuso crear un órgano ciudadano que, en coordinación con la autoridades, vigile que los comerciantes no ocupen nuevamente las calles.
Juliana Ibarra Adaya, de la calle Del Carmen, planteó la formación de cooperativas comerciales —con créditos y asesoría del gdf— que permitan a vecinos de escasos recursos integrarse a la economía formal del Centro Histórico.

apreciar el Centro
En el tema cultural y recreativo, Luz María Vilchis Saucedo e Irma Ortiz Gómez propusieron que se aprovechen mejor los espacios existentes —como el centro cultural Laguna Peralvillo Tepito, ubicado en la calle Francisco González Bocanegra—, mediante la ampliación de sus actividades con servicios médicos, clases de disciplinas artísticas, un centro de cómputo, talleres de oficios y torneos deportivos.
    Para Luisa Cortés, habitante de la calle de Talavera, la comunicación entre los vecinos y con las autoridades es una necesidad en el barrio de La Merced. Para atenderla, planteó la creación de un periódico mensual elaborado por los vecinos; la publicación tendría un sentido humanista y de rescate de la memoria del barrio.
    En su proyecto, Miguel Hernández Ordóñez señaló la necesidad de conocer y apreciar el Centro Histórico. Propuso la formación de promotores que difundan aspectos de la vida de esa zona. “La ciudadanía debe aprender a tener conciencia del Centro Histórico como una realidad integral viva”, donde se conservan “bienes tangibles e intangibles que se consideran patrimonio de la humanidad”.
Para abonar en “la democratización del Centro Histórico”, Francisco Zavala, Arturo Reyes, Yadira Torres y Lucía Cabrera, vecinos de la calle Leandro Valle, consideraron necesario crear una delegación Centro, y garantizar legalmente la participación de sus habitantes en la toma de decisiones, a través de representantes vecinales por calle.

Una perspectiva vecinal
El desarrollo de los proyectos requirió de elaborar un diagnóstico, establecer los objetivos y las metas, determinar el tiempo de ejecución, especificar los obstáculos y los recursos, definir y distribuir las responsabilidades, y formular los mecanismos de evaluación.
    Ahora corresponde al Fideicomiso Centro Histórico (fch), que coordina la Escuela, “realizar el análisis de los proyectos para reconocer cuáles son viables, la manera de complementarlos entre sí para que integren un plan general y plantearlo como la perspectiva vecinal de un plan de manejo”, señaló el jefe de la Unidad Departamental de Promoción del fch y responsable de la Escuela.
El Plan de Manejo es un documento guía que establece las pautas generales para el uso, preservación y gestión del Centro Histórico. Actualmente se encuentra en proceso de elaboración, bajo la coordinación del propio fch.
    La Escuela de Formación Ciudadana y Conservación del Patrimonio es una iniciativa del fch que busca contribuir a la recuperación del tejido social y la convivencia entre los vecinos del Centro. Su primer ciclo de estudios se llevó a cabo en el primer semestre de 2009; en éste, su segundo ciclo, atendió a 40 alumnos.

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