
La ruta norte dará servicio en calles como Belisario Domínguez, Venezuela y Héroes de Nacozari; la sur irá por Donato Guerra, Ayuntamiento y El Salvador. El costo del pasaje será de 5 pesos y el cobro se hará a bordo.
Ambas serán bidireccionales, y la novedad es que los carriles no serán exclusivos, sino de uso restringido, para facilitar que vecinos y comerciantes lleguen a sus casas o negocios.
Partiendo de San Lázaro, un ramal de la línea dará servicio cada 10 minutos a las terminales 1 y 2 del Aeropuerto. Este trayecto costará 25 pesos. Un taxi cobra 150 pesos, así que los turistas se transportarán más fácilmente al Centro, lo cual impulsará la economía de la zona.
Asimismo, el metrobús reducirá, en promedio, 45 por ciento los desplazamientos. Actualmente, el trayecto en auto del Centro al Aeropuerto toma de 40 a 90 minutos, mientras que en metrobús se hará en media hora.
El sistema conectará además a los usuarios con seis líneas del metro, el Corredor Cero Emisiones de Eje Central y las líneas 1 y 3 del metrobús.
Según el informe de septiembre de la Secretaría de Obras y Servicios se ha avanzado 20 por ciento en la obra y se espera concluirla en diciembre de 2011.
Cuando funcione a toda marcha, la línea 4 dará servicio a 50 mil personas al día.Las unidades miden 12 metros —las de otras líneas miden 18—, tienen cuatro cámaras de seguridad, aire acondicionado y espacio para bultos —"porque al Centro se viene a comprar"— y maletas. Además son accesibles en silla de ruedas.
En relación con el cuidado del patrimonio, en el Perímetro A se instalarán estelas que señalen las paradas sin dañar el paisaje histórico.
Las estelas, por su ligereza material y visual, fueron adoptadas por la Unesco como modelo a seguir en otros centros históricos.
Esta aportación mexicana será reconocida mediante un sello del organismo internacional en cada estela. Fuera del Perímetro A, habrá parabuses ligeros y transparentes. Las estaciones se colocarán a 350m la una de la otra.
El Director de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia (inah), Francisco López Morales, subrayó que a diario transitan 70 mil automóviles por la zona de monumentos. Con el metrobús, dijo, se evitará "el desprendimiento de cantera, de aplanados y el daño a las estructuras de las antiguas edificaciones que provocan las emanaciones de humo de estos vehículos".
ColaboraciÓn
"El metrobús no es una novedad, es una necesidad", afirmó el director del sistema, al referir que en centros históricos de Europa y América Latina se han instrumentado transportes de este tipo.
Recalcó que la iniciativa surgió de la colaboración entre el gobierno e instituciones culturales y civiles, como los museos del Centro, la asociación vecinal Unidos por el Centro Histórico y la de Comerciantes Establecidos del Centro Histórico.
Informó que el proyecto se sustenta en el Plan Verde, el Plan Integral de Manejo del Centro Histórico y el Plan Integral de Vialidad y Transporte.
Además, subrayó: "Contamos con todas las autorizaciones de la Unesco y el inah, y los estudios de impacto ambiental".
De la canoa al metrobús
En la presentación, efectuada en el Museo Franz Mayer, la titular de la Autoridad del Centro Histórico habló de la evolución de la movilidad en esa zona.
Recordó que en Tenochtitlán un solo remero podía mover en su canoa lo que diez hombres y diez bestias de carga.
Durante la Colonia las calles de México, de 12 metros de ancho, permitían la entrada de ocho caballos y sus capitanes.
En tiempos de Sor Juana 15 mil carrozas y carretas transitaban a diario, causando "embotellamientos".
En el siglo xx el peatón perdió su lugar en el espacio público, pues se privilegió a los medios de transporte motorizados.
El metrobús, dijo, será un factor más de recuperación del espacio público para los habitantes y los turistas, lo cual redundará en beneficios económicos, ecológicos y sociales.