
Como parte del proceso de recuperación del Centro Histórico en el ámbito comunitario el 12 de enero dio inicio el primer curso de la Escuela de Formación Ciudadana y Planeación de Barrio.Por Alonso Flores
Primer día de clases. Los pupitres fueron ocupados por ciudadanos activos y creativos de la nueva Escuela de Formación Ciudadana. Los vecinos pusieron el interés en formarse, el Fideicomiso Centro Histórico (fch) puso la planeación y el desarrollo del curso, y la Universidad del Claustro de Sor Juana (ucsj), el apoyo académico y las instalaciones.
“Es importante que la recuperación (del Centro) no deje sólo calles bonitas, sino que además integre a sus habitantes para que participemos en la conservación y el mejoramiento del lugar en el que vivimos”, señaló la alumna Concepción Ruiz Barragán, de 56 años y con domicilio en Regina 38.
La Escuela pretende ser “un espacio ciudadano, horizontal, de participación de todos, de diálogo permanente y de toma de decisiones en el que se descubran nuevas formas de relacionarnos”, manifestó Inti Muñoz, Director General del fch, durante la primera clase del curso.
Al mismo tiempo, dijo, “queremos que sea el lugar donde se genere un pacto que ponga las cosas por escrito y que establezca las reglas de convivencia, incluso en los detalles: qué pasará con la basura, a qué está obligado el gobierno en temas como la seguridad pública o cómo funciona el tema de las intervenciones culturales y artísticas en el espacio común”.
Para Luis Arriyo, de 82 años y habitante desde hace medio siglo de Regina 64, “ésta es una oportunidad para que los vecinos aprendamos a convivir y ayudarnos, así como de aprender cosas nuevas como ciudadanos... Pienso que habrá progreso en la comunidad y la gente podrá vivir con más seguridad, y con la idea de que todos, vecinos y autoridades, tenemos que cuidar nuestras calles y las obras que se han estado haciendo”.

El modelo escolar
“Partimos del principio de que las acciones de gobierno para restaurar el espacio público serán efímeras si no promovemos una actuación más decidida y permanente de la ciudadanía para que se apropie de él”, explicó Ernesto Alvarado, Jefe de la Unidad de Promoción del fch.
El currículo del curso está dividido en dos niveles y se basa en los principios de educación popular y de educación-acción, modelo en el cual los participantes llevan a la práctica lo aprendido en el aula.
El primer nivel revisa conceptos teóricos sobre ciudadanía. Entre los temas están: “Habitantes del Distrito Federal, en ascenso a la condición de ciudadanos”, “El marco legal en la Ciudad de México, vanguardia nacional”, “Los desca: Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales” y “La planeación participativa, principios y práctica”.
Al final del primer curso los participantes presentarán una monografía sobre alguno de esos temas y un anteproyecto de planeación de desarrollo para su entorno.
En el segundo nivel se realizará el anteproyecto. “Diagnóstico de la realidad y sus prioridades”, “Las tendencias recientes del Centro Histórico”, “La gobernabilidad del Centro Histórico”, “La cultura de la legalidad y la seguridad pública”, “La salvaguarda del patrimonio histórico” y “El Plan de Manejo del Centro Histórico” serán parte del temario.
Regina, pionera
La primera generación estará formada por habitantes del corredor cultural Regina. Ahí, a partir del interés de los vecinos, “se construye un modelo de participación en el que conviven residentes arraigados desde hace muchos años, con una nueva generación de vecinos y comercios”, dijo Inti Muñoz.
Durante los próximos seis meses, en 20 sesiones, todos los lunes de 8 a 10 de la noche, un grupo de ellos irá elaborando una agenda para mejorar las condiciones de vida de su calle.
Para Concepción Ruiz, un gran avance sería que “la algarabía que se puede vivir en los festejos de las calles del Centro se transforme también en franca convivencia, en limpieza y honestidad. A mí me gusta la leyenda que hay en el Palacio de Gobierno, que dice que a los países no los hace un gobierno, los hace su gente, entonces, para que seamos grandes, necesitamos grandes personas”.
En abril próximo iniciará cursos la segunda generación, integrada por vecinos de otras calles donde se llevó a cabo el programa de arreglo de fachadas durante 2008 —Isabel La Católica, 5 de Febrero, Bolívar, El Salvador y Corregidora. En este caso, el curso durará tres meses, en 10 sesiones de 3 horas.
De ese modo, ambos grupos concluirán casi al mismo tiempo el primer nivel, para que en agosto formen uno solo, y emprendan el segundo nivel de este ejercicio formativo.