Los dueños y encargados de los establecimientos mercantiles del Centro Histórico pueden ayudar a mejorar la calidad del espacio público y a mitigar el estrés de la población con sólo bajar el volumen de sus equipos de sonido.
    Bajo esta premisa el Equipo de Trabajo Interinstitucional de Riesgos Ambientales (etira), inició el 22 de mayo pasado el Programa de Medición y Mitigación de Contaminantes Auditivos en el Centro Histórico, por medio del cual se miden los niveles de ruido y se informa a los emisores (principalmente comerciantes) sobre las afectaciones que provoca la contaminación auditiva, así como las sanciones que podrían recibir por violar la norma ambiental nadf-005-ambt-2006.
    Mediante un sistema de monitoreo que contempla diez puntos ubicados en las calles de República de Uruguay, Francisco I. Madero, Correo Mayor, Tacuba, Mesones y Pino Suárez, el etira detectó que 90% de las mediciones realizados en un día rebasaron por 10 puntos los 65 decibeles permisibles por la norma durante el día y los 62 de la noche.
    En el Programa, que se extenderá a toda la capital, participan Protección Civil, la Secretaría de Medio Ambiente, las procuradurías General de Justicia del D. F. y la Ambiental y del Ordenamiento Territorial, así como el Instituto Politécnico Nacional, donde se desarrolló la tecnología que permitirá conocer por Internet en tiempo real los decibeles a los que se expone a la población. (a. f.)

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