
El gobierno de la Ciudad de México reconoció a catorce ciudadanos que han hecho importantes aportaciones para la defensa y el cuidado del Centro Histórico.

al frente, Guillermo Tovar de Teresa, salvador orozco y JoSÉ
Iturriaga,
en la entrega de los reconocimientos, el pasado18 de
noviembre
Hombres y mujeres de muy diverso origen, profesión y situación social, unidos por su dedicación al Centro Histórico, recibieron del Jefe de Gobierno el Diploma de Honor en el Bicentenario.
Ellos son Jacobo Zabludovsky, periodista; José Iturriaga, historiador; Salvador Orozco Camacho, dueño de la Hostería de Santo Domingo; Guillermo Tovar de Teresa, Presidente del Consejo de la Crónica; Carmen Beatriz López Portillo, rectora de la Universidad del Claustro de Sor Juana; Pedro Boker, dueño de Casa Boker; Amador Bernal, dueño de Jugos Ma. Cristina; Julián Pablo Fernández, párroco de Santo Domingo; Luis Ávila Blancas, sacristán mayor de la Catedral; Tito Briz Garizurieta, dueño de los restaurantes El Cardenal; José Herrera Padilla, propietario de La Zamorana; Elda Lucía Guízar de Arias, de la Dulcería Celaya; Rafael Guillén Rioja, propietario de El Taquito, y Guadalupe Gómez Collada, fundadora y directora de la Revista Ritos y Retos del Centro Histórico.
El pasado 18 de noviembre en el Antiguo Ayuntamiento, Jacobo Zabludovsky habló en nombre de todos ellos. El periodista tejió guiños y recuerdos para aquellos que vivieron en la Ciudad de la primera mitad del siglo
xx: “Somos los vecinos de la calle del Indio Triste, de la buena muerte, de la machicuepa y del callejón del Cuervo, donde nació Agustín, en el Centro Histórico, en una casa azul, como ojera de mujer (…).
“Somos los que rompimos el cochinito para pagar la expropiación petrolera, los que vimos abrir 20 de Noviembre y ensanchar Pino Suárez y San Juan. Somos el niño ese domingo en la Alameda. Somos (…) los que sabemos que meneando despacito no se hace bolas el engrudo”.
Posteriormente tomó la palabra José Iturriaga, quien en los años sesenta presentó la primera propuesta de rescate del Centro Histórico. “Desde hace media centuria -dijo-, y durante varios años, luché con tenacidad y en muchos frentes para convencer a mis interlocutores de salvar lo rescatable de una ciudad que hace cuatro siglos y medio fue el mayor asiento de la cultura occidental en este continente”.
Iturriaga recordó que “cuando la capital de la Nueva España ya tenía en una sola calle la primera universidad, la primera imprenta y la primera Academia de Bellas Artes del continente americano, todavía los búfalos pastaban con desenfado en Manhattan”.
“Veo con agrado y satisfacción que el proyecto que lancé se está llevando a cabo y que mis amigos Jacobo, Guillermo y otros más, (…) se han unido y empeñado en hacer realidad este sueño. (…) Ya puedo morir tranquilo, viendo con alegría que este plan va viento en popa”.
Durante la ceremonia, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal manifestó que el diploma, “más que un reconocimiento, es una muestra de gratitud (…) a quienes han construido lo que hoy tenemos, han defendido lo que hemos heredado y a quienes también están resueltos a que nuestra identidad, nuestros edificios, nuestra visión del futuro siga adelante”.