
Apagando un fuego el dÍa 30 de octubre
A raíz de las explosiones y afectaciones que se produjeron el 30 de octubre pasado en las calles de Regina, Venustiano Carranza, Palma, Brasil, Donceles e Isabel La Católica, el pasado 4 de noviembre Alejandra Moreno Toscano, Autoridad del Centro Histórico, e Inti Muñoz, Director General del Fideicomiso Centro Histórico, acudieron a la Cámara de Diputados a solicitar recursos para atender lo que consideraron “un gravísimo problema de protección civil”.
En el marco de la discusión para la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2009, los funcionarios pidieron que se asignen al Gobierno del Distrito Federal recursos por 125 millones 753 mil pesos, dentro de la partida destinada a Protección Civil, “para la realización inmediata de trabajos de mantenimiento urgente, modernización y ampliación
de los sistemas de control supervisorio, transformadores y cableado de 23 mil y 220 volts de la red de distribución de energía eléctrica del Centro Histórico de la Ciudad de México”, de acuerdo con un documento que presentaron ante el Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara, los coordinadores de todos los grupos parlamentarios y los presidentes de diversas comisiones.
Los funcionarios explicaron que “el sistema de distribución eléctrica del Centro Histórico —a cargo de la compañía de Luz y Fuerza del Centro— presenta un grave rezago en cuanto a la renovación, modernización y mantenimiento de sus instalaciones subterráneas”. La solicitud se fundamenta en que “los dictámenes periciales (de las explosiones ocurridas el 30 de octubre) indican que este delicado incidente se debió a fallas diversas en el sistema de conductores eléctricos del Centro Histórico, producidas por un conjunto de sobrecargas que, a su vez, han venido provocando un calentamiento excesivo de la red, con las peligrosas consecuencias que se han conocido”, y advirtieron que “estos incidentes podrían repetirse en el futuro inmediato y a mayor escala”.
(S. O.)