Un promedio de 180 visitantes del Centro Histórico son atendidos cada fin de semana en el módulo de servicio médico gratuito instalado el 17 de enero pasado en la Plaza del Empedradillo, a un costado de la Catedral.
    El módulo es un programa piloto de la Secretaría de Salud del Distrito Federal, instituido para atender a los paseantes —ya sea
locales, nacionales o extranjeros— que llegana presentar algún problema de salud. La insolación y los desórdenes relativos a la presión arterial son los más comunes.
    “Me tomaron la presión y me hicieron algunas preguntas para evaluar mi estado de salud; afortunadamente me dijeron que sólo tengo que descansar un poco para recuperar las fuerzas”, dijo Rosario Castro, mexicana residente en Canadá, quien se sintió cansada durante una caminata y acudió al módulo.
    La atención se ofrece los sábados y domingos de 9 de la mañana a 8 de la noche (en una carpa blanca) y corresponde a una consulta de medicina general de primer nivel. Esto incluye diagnóstico, medicación y, cuando se detectan padecimientos graves, la remisión a un centro de salud especializado. El equipo está conformado por un responsable médico, dos médicos y dos enfermeras, así como un operador de salud del área de logística.
    “Antes no había un servicio de este tipo para los visitantes del Centro”, señaló el doctor Mario Alberto Ojeda Macías, responsable del área médica de este programa “que responde a una necesidad importante de la población, que ha dado resultados y que por ello, pensamos, será permanente”.



Andar en bicicleta en el Centro es más fácil. Ya hay bici estacionamientos en zonas seguras, iluminadas y de fácil acceso a sitios de interés. En esquinas de calles peatonales, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda del Distrito Federal (SEDUVI), autorizaron la instalación de 50 estructuras en forma de U invertida.
En total, se pueden estacionar hasta 100 bicicletas al mismo tiempo.
    Diseñado para una instalación rápida y económica, así como para obstruir un mínimo de espacio, facilitar el orden de las bicicletas y asegurar el marco y ambas ruedas, este mobiliario urbano forma parte del Programa de Corredores de Movilidad no Motorizada del gobierno capitalino, que promueve el uso de medios de transporte no contaminantes.
    Las calles de Gante y Filomeno Mata, 1ra. y 2da. cerradas de 5 de Mayo, Motolinía, Monte de Piedad, en la Plaza del Empedradillo, y Dolores, en el barrio chino, fueron incluidas en el proyecto, desarrollado en conjunto por el inah, dos organizaciones civiles —Bicitekas y el Instituto para el Transporte y Desarrollo de Políticas—, así como dependencias del Gobierno del Distrito Federal —Secretaría de Medio Ambiente, Seduvi, delegación Cuauhtémoc y la Autoridad y el Fideicomiso Centro Histórico.
    Los biciestacionamientos se instalaron durante la última semana de enero y la primera de febrero.


No importa la edad, ni si se tiene dinero o se reprobó química. Los primeros viernes y sábados de cada mes, de 12 del día a 8 de la noche, se puede aprender un poco más sobre ciencia y tecnología de manera gratuita, divertida y al aire libre. El programa La Ciencia en las Calles saca los
experimentos y teorías del laboratorio, y los lleva a la Plaza de Santo Domingo, para acercarlos a la gente interesada en entender el mundo que le rodea.
    Como Claudia Morales Flores, de 9 años, quien asistió a la jornada de febrero pasado desde la delegación Álvaro Obregón. Ella hizo una araña robotizada y cultivos hidropónicos. “Estoy desde hace un rato divirtiéndome y aprendiendo”, dijo, mientras reconocía las diferencias entre los animales herbívoros y los carnívoros.
    “Proyección de videos, conferencias, obras de teatro, exposiciones y talleres contribuyen a la formación de una cultura científica entre los habitantes de la Ciudad de México, precisamente en el sitio donde, durante la Colonia, se reunía la gente a observar las estrellas y a crear círculos de lectura”, indicó la maestra en ciencias Citlali Álvarez Saulés, responsable de este programa que reúne cada mes a unas cinco mil personas.
    Esta lúdica experiencia se lleva a cabo desde junio de 2007 de modo itinerante en diferentes plazas de la ciudad, y desde marzo de 2008 en la Plaza de Santo Domingo, con la colaboración de la UNAM, Prometeo Ciencia y Arte, el Museo de la Luz, así como los institutos de la Juventud y de Ciencia y Tecnología, ambos del Distrito Federal.
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