En el Museo Mexicano del Diseño confluyen e interactúan todas
las posibilidades de esta especialidad: gráfico y editorial, de modas
e industrial, de interiores, de joyería o juguetes.


Por patricia ruvalcaba


una exhibiciÓn, en lo que fueron las caballerizas de cortÉs
En el número 74 de Madero, a unos pasos del Zócalo, está el Museo Mexicano del Diseño (Mumedi), dedicado a la promoción y el goce del diseño nacional e internacional, así como a la profesionalización de los diseñadores mexicanos.
    Si bien la entrada es discreta, en el interior se descubre un espacio vasto, múltiple y dinámico.
Mientras en las mesas de la cafetería se discuten proyectos, se lee un buen libro o se admira el antiguo techo de vigas, en la tienda de objetos es fácil enfrascarse ya en los relojes pulsera de madera, en los monstruos de juguete, los sorprendentes carteles o la cerámica vanguardista.
    La librería, profusa en títulos y revistas especializadas, y las salas de exhibición, reflejan una misma pasión por el diseño.

Apoyo al diseÑo nacional
El Mumedi fue fundado en diciembre de 2003 por el diseñador Álvaro Rego y la administradora de empresas Diana Solís, como un museo privado.
    Rego explica los principales puntos del proyecto: “En la librería hay más de 2000 títulos, y este número crecerá en los próximos meses. Tenemos cientos de editoriales nacionales e internacionales especializadas en diseño, arquitectura, fotografía y comunicación. Muchos libros son piezas únicas. Todo lo que tenga que ver con alguna rama del diseño, está aquí”.


el mumedi es apreciado por la comunidad del diseÑo, que acude a ver libros, cafetear o actualizarse.


   La cafetería se pensó como “lugar de reunión de mentes creativas”, mientras que en la tienda “vendemos objetos de diseño nacionales e internacionales, pero con la idea de promover a jóvenes diseñadores que produzcan sus piezas”. Además de recibir piezas a consignación, se les orienta para mejorarlas y comercializarlas formalmente.
    “En casi seis años que llevamos trabajando, hemos logrado impulsar más de mil micro y pequeñas empresas. Muchos son diseñadores que se auto emplean, y que han empezado a pulir sus productos”.

Incubadora de talentos
El Mumedi es apreciado por la comunidad del diseño, que acude a ver libros, conocer las novedades, cafetear o actualizarse.
    Dada su misión de incubar talentos y vincularlos con la industria, organiza conferencias y talleres. Un ejemplo reciente es un curso gratuito sobre manejo de la cinta adherente doble vhb y el recubrimiento Di-Noc, ambos de la firma 3M.


un aspecto de la tienda
    Los participantes crearon con esas tecnologías sillas, lámparas, libreros, armarios, etc., que luego compitieron entre sí. De acuerdo con el jurado del concurso —“tres doctores en diseño y un representante de 3M”—, algunas piezas constituyen ya un prototipo. Las 70 semifinalistas se exhiben en la exposición Arte Inn 2009: mmmobiliario3M, hasta el 15 de noviembre.
    Otra modalidad de trabajo es el concurso bianual internacional A la muerte con una sonrisa.     Diseñadores de todo el mundo elaboran un cartel en el que expresan “un punto de vista personal, cultural o religioso” sobre la muerte. En su 2ª edición, hace dos años, participaron 6 mil 800 trabajos, cifra que se espera superar este año. Entre fines de noviembre y febrero de 2010 se exhibirán de 300 a 400 de los carteles participantes, los cuales estarán a la venta.

 

Museo Mexicano
del Diseño (Mumedi)

Francisco I. Madero 74.
Metro Zócalo.
Tel.: 5510 8609.

Horario de la cafetería,
la tienda y la librería:

L 11:30-21hrs., Ma-D 8-21hrs.
Salas de exhibición:
Ma-D 11-15hrs. y 16-20hrs.
Cuota de recuperación:
20 pesos.
Exposición actual:
Arte Inn 2009: mmmobiliario3M, hasta el 15 de noviembre.
Del 25 de noviembre a febrero 2010, A la muerte con una sonrisa (carteles).

www.mumedi.org

Delicada restauraciÓn
El edificio del Mumedi se encuentra en terrenos del que fuera el palacio de Hernán Cortés, y la cimentación es parte de la pirámide del emperador mexica Moctezuma Ilhuicamina. En el siglo  xviii, fue propiedad del conde de Nuestra Señora de Guadalupe del Peñasco, don Francisco Mora y Luna, y de su esposa, la condesa doña Ildefonsa Pérez Calderón.
    La casa “ha estado más de 300 años” en posesión de la familia de Rego, de ahí el cuidado con que la ha restaurado. Los elementos coloniales rescatados conviven con una decoración contemporánea a base de madera, metales y luz.
    El año próximo se podrán disfrutar mas espacios ya que se abrirá paulatinamente, en los altos, un hotel boutique, que también alojará a los conferencistas invitados.
    Asimismo, seguirá apoyando a la Fundación Infancia, que busca trabajo a jóvenes en situación de riesgo, en la industria turística. El Mumedi emplea y capacita a algunos de ellos en la cafetería y en la tienda.
    Confluencia de tendencias, técnicas y recursos, el Mumedi es un espacio para el diseño sin límites.

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