El número 42 de la calle de Colombia conserva la fachada donde hace más de 100 años se fotografiaron los redactores del periódico durante una protesta contra Porfirio Díaz. El inmueble será compartido por el Centro Documental Flores Magón y por una plaza comercial.
Por Alonso Flores


PORTADA DE El HIJO DEL ahuizote.
Un valioso acervo equivalente a una pieza del rompecabezas de la Revolución Mexicana y 32 comerciantes convivirán en el predio que albergó la redacción e imprenta del Hijo del Ahuizote, periódico antiporfirista dirigido por los hermanos Jesús, Ricardo y Enrique Flores Magón de 1902 a 1903.
    Lo poco que quedó del edificio original está siendo restaurado por el Fideicomiso del Centro Histórico (fch), para convertirse en la sede del Centro Documental Flores Magón. Allí mismo, desde finales de 2009, comerciantes que antes ofrecían sus productos en las calles aledañas y que se incorporaron al Programa de Reordenamiento del Comercio en Vía Pública, trabajan para acreditar una plaza comercial construida en el patio.
    “Es fascinante entrar con un proyecto cultural a una zona con un carácter comercial tan antiguo, es parte de la idea de atraer nuevos públicos y reinventar ciertos usos. Y lo hacemos porque creemos en la pluralidad del Centro Histórico, en mantenerla y enriquecerla, en este caso, en un mismo edificio”, señala Diego Flores Magón Bustamante, bisnieto de Enrique y director de Investigación y Promoción Cultural del Centro Documental.
    El acervo de la familia Flores Magón, que se pondrá a disposición del público para consulta, estará digitalizado y consta de unas 10 mil piezas (han sido catalogadas dos mil), entre periódicos, fotografías, recortes, cartas y documentos oficiales reunidos por Enrique, el menor de los hermanos Flores Magón.
    Ligado a la conmemoración del centenario de la Revolución, el proyecto incluye una sala de consulta, áreas para conferencias y exposiciones, y una cafetería en la azotea.


LA FOTOGRAFÍA QUE PERMITIÓ UBICAR LA SEDE DEL DEL CÉLEBRE PERIÓDICO.
Gracias a una foto
“En Colombia 42 se reúnen varias iniciativas y coinciden varios procesos”, explica el director del fch.
    “El edificio fue expropiado por el gdf, estaba abandonado y muy deteriorado. Se destinó al programa de Reordenamiento y fue dado en comodato a una organización. La parte trasera se arregló para que pudiera funcionar como plaza comercial; la delantera no se intervino. Fue entonces cuando Diego Flores Magón se acercó al fch para mostrarnos una investigación histórica que determinaba que en el edificio había estado la sede de El Hijo del Ahuizote.”
    “Hay una foto tomada el 5 de febrero de 1903, cuando Porfirio Díaz había llenado de moños tricolores la ciudad para conmemorar un aniversario de la Constitución de 1857; y en un acto de desafío a la dictadura, la redacción de El Hijo del Ahuizote puso moños negros en su edificio y la leyenda ‘La Constitución ha muerto’. Se asomaron al balcón y se tomaron una fotografía en cuyo reverso escribieron sus nombres, y el lugar: Colombia 42”.
    “Junto con todos los involucrados, vimos que lo más viable era buscar una cohabitación de la plaza comercial (en la parte trasera) y restaurar la primera crujía para alojar el archivo histórico de la familia Flores Magón. Después del acuerdo entre las partes se inició la obra y estimamos que esté lista para junio de este año”.


COLOMBIA 42, ANTES DEL INICIO DE LAS OBRAS DE RESTAURACIÓN.
Gran satisfacciÓn
Armando Becerril Castellanos, representante de los comerciantes agrupados en la asociación civil Vamos armando una mejor forma de vida, señala: “Para nosotros es una gran satisfacción formar parte de un proyecto que conjuga la cultura y el reordenamiento del comercio en el Centro Histórico”.
    “El que podamos trabajar para llevar el sustento a nuestras familias es tan importante como el recuperar un lugar simbólico de los inicios de la Revolución Mexicana”, asegura.
    El predio tiene 378 m2. De éstos, 298 están destinados a la plaza. El Centro Documental tendrá 240m2 en tres niveles. La inversión para los arreglos es de dos millones de pesos, según el fch

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