El 11 de junio, en el Centro Cultural de España se presentarán los resultados de Cuerpos manifiestos. Taller de performance para mujeres del Centro Histórico, una exploración colectiva sobre vivencias femeninas en el primer cuadro.
Por Patricia Ruvalcaba



gloria LÓpez gonzÁlez, comerciante
y vecina de la merced.


quetzalli mÉndez, estudiante.


en una sesiÓn del taller.


lorena wolffer, artista.



zacil-ha GarcÍa, estudiante.
¿Tiene el Centro Histórico una huella, un lado femenino? ¿Cómo es? ¿Cómo se sienten aquí las mujeres, cómo se integran a la vida del Centro? ¿Se sienten seguras?
     Las mujeres que deambulan, trabajan, viven, se pasean, compran en el Centro, ¿qué tienen en común?
    Esas y otras preguntas son la base del trabajo que durante tres meses efectuaron las participantes de Cuerpos manifiestos. Taller de performance para mujeres del Centro Histórico, que se desarrolló a partir de marzo en el Centro Cultural de España (cce).
    Allí, bajo la dirección de la artista del performance Lorena Wolffer, 30 mujeres vinculadas con el Centro Histórico compartieron entre sí experiencias personales y públicas. También aprendieron técnicas de performance, con las que mostrarán sus reflexiones acerca del significado del ser mujer, y de serlo, en el Centro.

Taller de sitio
Wolffer, quien viene trabajado el tema de la violencia hacia las mujeres en la Ciudad de México, mediante el proyecto de performance e intervenciones en espacios públicos [expuestas: registros públicos], presentó al cce una propuesta de taller de performance para mujeres.
    El cce, a su vez, propuso que fuera la organización civil Territorios de cultura para la equidad quien conformara el grupo. Territorios ha realizado proyectos culturales con mujeres policías y empleadas de la Intendencia del Centro Histórico, entre otros.
    "El planteamiento de Territorios me gusta muchísimo porque tiene que ver con el goce de la vida en general, a partir del ejercicio pleno de los derechos", dijo Wolffer.
    También se delineó así el "planteamiento de un taller de sitio específico, hablar del lugar donde estas mujeres trabajan y viven, no sólo como punto de partida, sino como el lugar de reflexión y de representación".

En principio, el cuerpo
En sesiones semanales de tres horas, el taller consistió "en la realización de ejercicios y en el desarrollo de performances", y se ofreció a las participantes "una mirada breve a la historia y práctica de este formato artístico y al trabajo de algunos de sus principales exponentes", dice la descripción.
    "El performance —explicó Wolffer— se centra en el cuerpo y en cuestionar cómo es que se construye eso que entendemos por cuerpo. En un taller de performance inevitablemente sale toda esa información que está albergada en nuestros cuerpos, estas imposiciones culturales, políticas, incluso científicas, de quiénes debemos ser como mujeres".
    Para la artista, "La manera de abordar temas difíciles como la violencia, es la misma que para abordar temas placenteros: entrar en el cuerpo y a partir de acciones, hallar formas de reconocerlos, señalarlos, denunciarlos, y en muchas ocasiones, sanarlos".
    En el taller también se examinó el tema de seguridad, "la construcción conceptual de ciertos espacios del Centro Histórico" y se ejecutaron acciones sobre la relación de cada quien con esa zona de la ciudad.
    Al final, cada participante elaboró un performance. Todos los trabajos se presentarán el 11 de junio a las 18 horas en el cce la entrada es libre
    Esta serie de performances, dijo Wolffer, "nos van a acercar a las vidas de estas mujeres y a deshacernos de todas las preconcepciones que tenemos sobre lo que significa ser una mujer policía o una mujer del barrido en el Centro".


La aventura de contar
Entre las 30 participantes de Cuerpos manifiestos hay trabajadoras de intendencia, policías, comerciantes, oficinistas, estudiantes y profesionistas, de los 21 a los 66 años. Aquí, tres de ellas hablan de su experiencia en el taller.

"Me dan alas"
Gloria López, 66 años, vecina del Centro. Comerciante.
    El taller es estupendo, porque se abren las puertas de mi imaginación, me dan alas para volar. De alguna forma trato de darme valor, el valor que debe tener toda mujer, y salir adelante con alegría, y allí (en el taller) encuentro mucha alegría, mucha camaradería, todas tenemos el derecho a decir lo que queremos, eso me ayuda mucho.
    Lo que este taller me está dejando es el saber que hay muchas mujeres que tienen muchas contrariedades, que son valientes y que, también luchando, salen adelante…, tanto personas como las del barrido, como personas muy educadas, (nos dan) nuevos conceptos en la vida, que sepamos que tenemos derecho a todo eso.

"Una fuerza contemporÁnea"
Mónica Pérez, 32 años. Psicoterapeuta. Un tiempo fue vecina del Centro.
    Lo más interesante del taller ha sido la diversidad del grupo, las experiencias que comparten las compañeras y la experiencia de Lorena, que facilita las actividades.
    A lo mejor algunas compañeras que de otra forma no irían a una asesoría psicológica, al estar aquí en un grupo sostenido, se pueden expresar por medio del cuerpo, de alguna metáfora, yo creo que ha sido buenísimo.
    Poder dejar un testimonio de las vivencias de las mujeres en el Centro Histórico, amplía el campo, no queda ya sólo como un terreno de cultura o de historia o un espacio masculino, ni de protesta o político, sino que las mujeres de a pie, las mujeres que se enamoran, trabajan y tienen historias, le dan (al Centro) una identidad y una fuerza más contemporánea.
    Tengo dos proyectos de performance. Uno que hice con piedras, tiene que ver con la diversidad de las personas. El otro tiene que ver con el placer que para mí significa estar en el Centro, con lo rico que es estar aquí de día, de noche, recorrer las calles, con gente, sin gente, las luces.

"Un motor de ideas infinito"
Zacil-ha García, 22 años. Artesana y estudiante de arte dramático.
    El taller ha sido muy interesante. Las mujeres nos encontramos ahí con nuestras historias, nuestras vivencias, nuestros estilos de vida, todo eso que nos hace tan diferentes, pero tan iguales..., por naturaleza somos creadoras y en el taller, con el performance como alternativa de expresión, ¡seguimos creando! ¡Dadoras de vida a historias, a nuestras historias!
    Esta experiencia me ha cambiado, en valorar a cada persona sin menospreciar, sin juzgar... Para mí, el Centro es un motor de ideas infinito, ¡pues diario es totalmente diferente! Yo amo el Centro Histórico, ¡deseo vivir ahí! Me encanta su arquitectura, su historia, las historias de la gente y sentarme con un helado a escuchar todos los ruidos que el Centro produce.
    Mi performance es sobre una historia que me sucedió en el Centro... me quedé en un hotel con mi ropa mojada, me robaron las botas que traía y no tenía ni un centavo...
    Si quiere conocer el final, asista el 11 de junio a las 18 horas al Centro Cultural de España.

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