Zona Central Ciudad de México es un mapa interactivo, es una viaje en el tiempo, es la conclusión de un trabajo que inició hace casi 40 años el antropólogo y fotógrafo José Antonio Rojas Loa.
Por Sandra Ortega

JesÚs MarÍa 128. fotografÍa de Ramos de un edificio que ya no existe.
El mapa permite apreciar muchas de las transformaciones que ha vivido el Centro desde 1923. Reúne 15 mil imágenes provenientes de dos colecciones fotográficas de la Fototeca de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos (
cnmh), del Instituto Nacional de Antropología e Historia, y de Google Maps (
gm), una de las herramientas tecnológicas más utilizadas en materia de geo referencia.
El usuario se mueve sobre un mapa del Centro Histórico en el que puede dar clic en 2 mil 400 predios. Al hacerlo, se abre una ventana con tres fotografías del mismo lugar: una tomada entre 1923 y 1934 por Manuel Ramos, otra tomada por Rojas Loa entre 1973 y 1975, y una más, actual, tomada de
gm.
En los casos en que se cuenta con imágenes de los interiores, aparece una indicación en la ventana, que puede abrirse para apreciarlas.
De acuerdo con Rojas Loa, en Zona Central hay fotografías de 49 por ciento de los predios del Centro.
"Está ordenado a partir de planos catastrales subdivididos en regiones, manzanas y bloques, que han permitido seguir la ubicación de las manzanas sin importar los cambios que éstas han tenido a través del tiempo. A cada bloque corresponde una serie de imágenes que en su conjunto permiten tener un registro histórico y confiable del esquema edilicio de la Ciudad de México", explica el texto de presentación del proyecto.
Así, se trabajó con un universo de 6 regiones, 90 bloques, 370 manzanas y 2 mil 400 predios.

Honduras 56. de arriba a abajo: La fachada en tres
momentos distintos.
38 aÑos despuÉs
Rojas Loa inició el registro en 1973. "Yo hice las fotografías cuando trabajaba en el Seminario de Historia Urbana (del
inah).
"En ese momento se estaba haciendo la digitalización del censo de 1811 y la idea de hacer las fotografías era saber qué había pasado con los edificios que estaban registrados ahí, además de recopilar material para describir las tipologías arquitectónicas".
Más adelante el universo del registro se amplió a todos los edificios construidos antes de 1925.
"Fotografié 2 mil 400 inmuebles, con película 35 milímetros, en 182 rollos". Luego el material se imprimió y fue catalogado. Una vez concluida esta primera fase, el antropólogo dejó el seminario.
En 2001, 26 años después, Georgina Rodríguez, responsable de la Fototeca de la
cnmh, se interesó por las fotografías y le propuso digitalizar la colección. El proceso se llevó a cabo entre 2003 y 2006.
En 2007 Rojas Loa le propuso a la Fototeca reunir su colección con la de Manuel Ramos —mil 500 fotografías también resguardadas por la Fototeca de la cnmh— y elaborar un catálogo razonado.
En su momento, explica el texto de presentación, las fotografías de Ramos "sirvieron para respaldar las primeras declaratorias de monumentos históricos (…), aunque en la actualidad 40 por ciento de los inmuebles que fotografió han desaparecido". Las imágenes de estos edificios "inexistentes" también pueden apreciarse en el material interactivo.
En 2009, Juan Ortega, dedicado a la computación y al desarrollo de herramientas interactivas, le mostró al antropólogo Goggle Maps (
gm) "y entonces esto tomó fuerza, porque significaba que podíamos incluir las tomas actuales".
La tarea de recabar las imágenes de gm ha tenido sus dificultades. Hay casos en los que éstas no funcionaron. "La toma tenía mala perspectiva, o no se fotografió el predio porque era una calle cerrada y el camioncito no pudo entrar, entonces en esos casos las estamos tomando de nuevo. La fotógrafa Manuela Álvarez es la que lo está haciendo", explica Rojas Loa.
En 2010 empezó la última etapa del proyecto: la programación de la herramienta y corrección de las fotografías de
gm.
Actualmente, el trabajo está concluido, se está revisando y se afinan los últimos detalles.
Antes y despuÉs
Pero, ¿qué se asoma detrás de estas 15 mil imágenes?
Una delegación de policía que estuvo en la calle de Jesús María y ya no está. En la calle de Honduras, unos sombrerudos y una fachada de cuya fina decoración no queda nada. El patio de una vecindad con gallinas; una calle llena de vochitos; algunos edificios como detenidos en el tiempo, imágenes en las que solo cambian las ropas de quienes transitan por la acera.
"Vemos cómo la fotografía es una gran herramienta, no sólo para ver lo que ha pasado con los edificios, sino para ver cómo ha cambiado la dinámica de la ciudad, la vida social, la vida de la gente", dice Rojas Loa.
"Por ejemplo, el norte del Centro siempre ha sido popular, proletario, pero antes era vivienda, había talleres" y ahora es una zona comercial. "O la Merced, antes eran maduradores de frutas y había plátanos y mangos por montones en las calles. Una situación muy distinta a la que es ahora".
También, inevitablemente, las imágenes hablan de la historia. "Por ejemplo, hay muchas fotos de Ramos de iglesias cerradas, pues fue la época de la prohibición".
En la parte social, urbanística, el ver tan claramente los cambios, puede servir para repensar los usos. "Si un edificio fue creado para vivienda se debe mantener como vivienda, y nos podemos imaginar cosas locas, como regresar a los cuartos con baño común y cocina común, para estudiantes, para jubilados".
Zona Central seguramente será útil a quienes trabajan en tareas de restauración y a urbanistas e historiadores. También puede ser "un modelo para trabajar con colecciones fotográficas en otros archivos" y, además, un manjar para nostálgicos y curiosos.
Juan Ortega, quien ha realizado toda la parte técnica del proyecto (programación, navegación, ajustes de las imágenes, etc.) dice: "Para mí es muy entretenido, yo que no soy ni arquitecto, ni historiador, ni nada de eso, ha sido un trabajo muy interesante ver cómo se ha modificado el Centro, los edificios, los autos, se pone uno melancólico. Yo creo que para cualquiera, aunque no se dedique a la investigación, puede resultar entretenido ir viendo esos cambios, de forma muy directa".
Esta herramienta interactiva, explica Ortega, está diseñada de tal manera que en el futuro se le podría instalar un buscador por domicilio, mapas adicionales que arrojen más información sobre los predios, como usos de suelo y características de los edificios, e incluso más fotografías.
Renacer
Rojas Loa pasó tres años fotografiando el Centro Histórico. "Yo me divertí mucho haciendo este trabajo… llegaba tocando la puerta y sonriendo y los niños se ponían felices para la foto. A veces regresaba a la una de la mañana porque me había encontrado con los
caguameros, y me habían invitado unas cervezas".
Además de esas experiencias, recopiló imágenes más allá del registro de los edificios. "tengo 403 escaleras fotografiadas y catalogadas, lavaderos, nichos, ventanas…".
El esfuerzo invertido en Zona Central ha sido muy grande. Y cuando se le cuestiona sobre cómo se siente al borde de concluir un proyecto tan largo, resopla, medita un segundo y suelta: "¡Voy a renacer!".
El interactivo podrá consultarse próximamente en las bibliotecas del
inah.

Uruguay 183. Interior de una vecindad.