

AEn éste, el segundo aniversario de Km. cero, quisimos dedicar el texto de portada a un tema que si bien se ha tratado en estas páginas número con número, no se había abordado a manera de introducción.
Además de concentrar un vasto patrimonio material, el Centro Histórico de la Ciudad de México es una zona rica en patrimonio cultural inmaterial, en un área de 9.1 km2, sobre el empalme de capas culturales que van de la cultura mexica a nuestros días, conviven manifestaciones de numerosas "comunidades culturales" que hacen muy vibrante al Centro.
Todos somos portadores de cultura. Así, donde quiera que haya grupos humanos hay expresiones culturales inmateriales, pero hay sitios donde ciertos aspectos de ese patrimonio están más a flor de piel, y el Centro Histórico es uno de ellos.
La zona abunda en ejemplos de lo que se consideró patrimonio cultural inmaterial en tiempos en que el concepto aún se estaba delineando: procesos artesanales, gastronomía local o ciertos paisajes sonoros —como los que ofrecen en el Zócalo los huehuetl de los concheros—. El espectro se ha enriquecido con elementos como la "personalidad" o las "relaciones sociales" propias de cada comunidad, explica la experta Lourdes Arizpe, en su libro El patrimonio cultural inmaterial de México. En ese sentido, el Centro Histórico también es prolífico.
La antropóloga Yanina Ávila dijo que la convivencia plural, la diversidad de gentes —sus culturas, intereses y pugnas— que se observa en el Centro es el elemento más interesante de su patrimonio cultural inmaterial. Y tiene que ver con una cultura de derechos que se ha ido afincando en la Ciudad de México. Para Ávila, la recuperación del espacio público devolvió a los mexicanos el patrimonio material que estaba oculto, y lo mismo ha ocurrido con el inmaterial.
Relacionado directamente, también en esta entrega nos acercamos a los talleres barriales que se están llevando a cabo con residentes y comerciantes de los 30 barrios del Centro, para que ellos determinen cuál es el patrimonio cultural de su entorno y cómo cuidarlo.
¿Cómo miran al Centro esos ojos extranjeros?, ¿qué les gusta y qué les disgusta? En las página 6 encuentre los resultados de una encuesta sobre el tema. Y no se pierda la entrevista de contraportada, en la que un bailarín, mientras se transforma en estatua humana, nos cuenta por qué decidió caracterizar a personajes señeros de la cosmogonía mexica.
Gracias por estos dos años de leer Km. cero, y gracias renovadas a nuestros compañeros del Fideicomiso Centro Histórico y de la Autoridad del Centro Histórico por su apoyo. Gracias también a los familiares, amigos, vecinos, conocidos y desconocidos que nos regalan consejos, información y críticas para hacer cada vez mejor nuestro trabajo.