
El tranvía de nueva generación correrá a la altura de la banqueta para facilitar el acceso de todo tipo de usuarios, incluso ancianos, con sillas de ruedas o carreolas, por lo que no requerirá andenes y sus estaciones serán de gran ligereza.
Por Bernardo Navarro Benítez*

tranvias en el zÓcalo (1900)
Los habitantes de la Ciudad "no la creían" cuando los tranvías comenzaron a moverse por sí mismos, sin la necesidad de mulas ni caballos que los arrastraran. Esto, gracias a que el Ayuntamiento del D.F. concedía a "… la Compañía de Ferrocarriles del D.F. la autorización para que adopte la tracción eléctrica y para que en las calles pueda sostener, por medio de ménsula y columnas de fierro los conductores eléctricos… ".
Así establecía el H. Ayuntamiento del D.F.. , en un acuerdo de febrero de 1881, el requerimiento de evolución tecnológica del tranvía. Pero fue hasta 1896, cuando la Compañía Limitada de los Ferrocarriles del D.F. pidió permiso al Ayuntamiento para transformar sus líneas, la tracción animal por la eléctrica. Es decir, tuvieron que pasar prácticamente 20 años para que la Ciudad asistiera a la inauguración de los tranvías eléctricos, el 15 de enero de 1900.
Por eso ahora, 108 años después, considero una decisión adecuada el que el
gdf, en coincidencia con la celebración del centenario de la Revolución y el bicentenario de la Independencia, haya lanzado la licitación para implantar el tranvía eléctrico como opción para los traslados en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Sin embargo, más allá de la nostalgia, el tranvía de nueva generación que se construirá, poco tiene que ver con su bisabuelo en cuanto a su convivencia con el entorno, con otros transportes y con los peatones por lo que se refiere a su eficiencia, el desarrollo tecnológico que representa y su adaptación al medio urbano.
El tranvía de nueva generación correrá a la altura de la banqueta para facilitar el acceso de todo tipo de usuarios, incluso ancianos, con sillas de ruedas o carreolas, por lo que no requerirá andenes y sus estaciones serán de gran ligereza. Igualmente, eliminará postes, cables y catenarias para adaptarse al marco monumental del Centro Histórico. También permitirá la armoniosa convivencia con peatones y ciclistas, ahorrará energía y, lo que es más importante, eliminará 2,310 toneladas de contaminantes en el Centro Histórico.

fotomontaje de un tranvÍa actual
La experiencia internacional ha mostrado que en grandes metrópolis y ciudades históricas el tranvía ha constituido una palanca fundamental para la recuperación de los centros históricos y las zonas con valor patrimonial. La implantación de estas alternativas de transporte ha facilitado el incremento de plusvalías inmobiliarias de 20 a 40 por ciento, en los 500 mts a la redonda del recorrido del tranvía, lo que se traduce también en un fenómeno de repoblación de los centros históricos. Asimismo, favorecen una importante revitalización comercial: aumento entre 18 y 30 por ciento de la frecuentación de los comercios de los centros históricos (según un estudio de siete ciudades francesas). Igualmente, promueven la recuperación habitacional al facilitar accesibilidad de elevada calidad y seguridad, y brindan oportunidades para ampliar zonas peatonales, reducir el acceso de los coches y así mejorar el disfrute del patrimonio común. También permiten atraer las inversiones privadas en renovación de edificios existentes, comercios, servicios, etcétera.
Pero quizás lo más importante es que el tranvía de nueva generación es la alternativa idónea para lograr una movilidad sustentable, que puede convivir armónicamente con peatones, ciclistas, personas con capacidades diferentes y con el valioso marco construido del Centro Histórico, orgullo de toda la nación mexicana.
*investigador de la universidad auÓónoma metropolitana. especialista en transporte PÚblico