
En la primera semana de febrero se llevó a cabo en el Centro Histórico
la segunda reunión del grupo técnico de trabajo sobre indicadores
de sostenibilidad en sitios urbanos Patrimonio Mundial. Por Sandra ortega
En la reunión, expertos de la Comisión de Patrimonio Mundial de la unesco, del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, el Consorcio de la Ciudad de Santiago de Compostela, el Icomos-México, así como del Gobierno del Distrito Federal, el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la unam, analizaron los problemas del Centro Histórico de la Ciudad de México haciendo un análisis de campo y usando como referencia los casos de Sevilla, Santiago de Compostela y otros centros históricos.
Para el caso mexicano, trabajaron en identificar indicadores para medir los avances del proceso de recuperación, así como líneas prioritarias a considerar en el plan de manejo que se encuentra en desarrollo.
Los especialistas señalaron que por su complejidad y tamaño, el Centro Histórico de la Ciudad de México puede ofrecer grandes aportaciones en cuanto a la gestión de sitios urbanos Patrimonio de la Humanidad.
Presentamos aquí un resumen de las primeras conclusiones de los trabajos, en materias como vivienda, gobierno y turismo, entre otras, que ayudan entender los múltiples factores involucrados en el proceso de recuperación del Centro.

Recursos suficientes
En cuanto al financiamiento, se observó que en los últimos seis años ha habido una inversión considerable del gdf en la recuperación del Centro (unos 500 millones de pesos por año). Sin embargo, sería necesario establecer nuevas obligaciones de ley para que los distintos entes públicos federales y locales cuenten con partidas presupuestales permanentes para ese fin.
Otras alternativas deseables son el aumento de la recaudación fiscal y la puesta en marcha de medidas de exención para incentivar la rehabilitación de inmuebles, así como de castigo al desuso de los mismos. Es relevante observar cuáles son las obligaciones actuales de las instituciones de los gobiernos federal y local, los índices de recaudación local, los instrumentos de financiamiento por parte de instituciones y organismos, así como los que otorga la banca.
Mejorar las leyes
Existen distintas leyes federales y locales que inciden en la gestión del Centro Histórico. Estas leyes buscan proteger el patrimonio y normar el desarrollo urbano. Sin embargo, se aprecia sobrerregulación, información pública deficiente, trámites y tiempos excesivos que entorpecen la actuación de las instituciones y de la sociedad, y que ahuyentan la inversión privada.
Para revertir esa situación, primero habría que generar un inventario de leyes y reglamentos, competencias y aplicaciones, que permita elaborar propuestas para mejorar el marco legal. También se señalaron las ventajas de crear una ventanilla única.

EducaciÓn y conocimiento
Hay un conocimiento académico y técnico acumulado acerca del Centro. Es importante sistematizarlo para que sea parte del diagnóstico integral que la elaboración del plan de manejo requiere.
Ese conocimiento debe complementarse con la educación para ciudadanos y funcionarios sobre los valores patrimoniales.
Instituciones de educación superior como la unam, la uacm, la Universidad del Claustro de Sor Juana, el ipn y la uam tienen importantes recintos académicos en el Centro.
Toda esa infraestructura representa un gran potencial en varias direcciones: la producción de conocimiento sobre el Centro; el impulso del repoblamiento ligado al aumento de sus actividades, y el apoyo a la dinamización de la economía local con el desarrollo de servicios relacionados, como librerías, cafés, cines, etcétera.
Es necesario medir la implantación o reimplantación de instituciones y programas de educación universitaria o superior. También el desarrollo de nueva infraestructura relacionada y la creación de programas de valoración, fomento y apropiación del patrimonio.

Una política de vivienda
La vivienda es la espina dorsal de la conformación de la ciudad.
Actualmente, hay condiciones precarias de habitabilidad, bajo nivel de equipamiento y servicios.
La mayoría de los edificios que pueden adaptarse para vivienda son de propiedad privada y no hay programas de vivienda para gente joven ni para gente mayor, para colectivos específicos (estudiantes, comerciantes, etc.), ni para la clase media.
Los expertos consideraron que no se puede desarrollar una política de vivienda aislada y que la rehabilitación debe ser integral; para ello, hay que evaluar la capacidad del Centro para la vivienda y para el equipamiento que requiere la función habitacional.
También hay que profundizar el diagnóstico en materias como estructura de la propiedad; actitud y práctica de los inquilinos y de los propietarios; nivel de inversión pública para la rehabilitación de vivienda, y créditos concedidos para actuaciones de vivienda.
Se recomendó además impulsar programas de vivienda diferenciados que respondan a la diversidad de demandas y garanticen la diversidad social en el Centro.
Integrar los recursos de las administraciones públicas para generar políticas de vivienda más intensas y efectivas, y fomentar las líneas de crédito y financiamiento de las entidades bancarias mediante la negociación colectiva desde la administración.
En conclusión, se evidencia la necesidad de una política pública que propicie un programa de rehabilitación de vivienda y estimule la implicación de la iniciativa privada.
Aprovechar el potencial
El turismo en la Ciudad de México es de interés nacional, pues es un factor esencial para el desarrollo.
El Centro Histórico no está preparado adecuadamente para el uso turístico.
Hay un bajo nivel de aprovechamiento en este sentido, muchos de los sitios no están adecuados para la visita pública y hay una excesiva focalización del espacio turístico en el Zócalo y los edificios que lo circundan.
Es clave incorporar tanto al sector productivo como a la población en la actividad turística.
Para avanzar en este aspecto sería necesario medir el uso turístico del Centro y sus efectos en el patrimonio, nivel de calidad del servicio, los recursos patrimoniales, así como conocer el perfil de los visitantes.