

Su capacidad para disfrazar la voz —le llamaban "El hombre de las mil voces"— lo llevó a la Metro Golden Mayer de Nueva York donde dobló, entre otros, a Mickey Rooney en Fuego de juventud. Como actor participó en alrededor de 80 cintas, entre ellas Medianoche (1949) y La duda (1972).
Pero su verdadera vocación era la música. Estudió en el Conservatorio Nacional y en 1951 escribió su primera canción, A los amigos que tengo. Dos de sus composiciones más famosas son Échame a mí la culpa y La ley del monte.
La XEW y el Palacio de Bellas Artes fueron escenarios de su amor por la actriz Blanca Estela Pavón, de quien fue novio.

Debutó en Ciudad Juárez a los 16 años en el programa Noches rancheras, luego trabajó en bares y clubes nocturnos fronterizos de México y Estados Unidos. En dos intentos por conquistar la capital, las disqueras lo rechazaron, pero en el tercero la cantante Queta Jiménez, La Prieta Linda, le dio el empujón definitivo.
En 1971 adoptó el nombre de Juan Gabriel, al triunfar en Caracas, Venezuela, con No tengo dinero.
Considerado uno de los autores más prolíficos del mundo, ha escrito más de mil canciones en géneros como balada, ranchero, pop, bolero, cumbia, polka y norteña. Ha grabado más de 30 discos.
En el Centro Histórico, El divo de Juárez ha vivido momentos desgraciados y gloriosos. Pobre y hambriento, pasó alguna noche de 1970 en una banca de la Alameda Central; 20 años después, el Palacio de Bellas Artes lo recibió como una estrella de primera magnitud.

Infante empezó su carrera artística en Culiacán. Más tarde su esposa, María Luisa León, lo animó a buscar fortuna en la capital, a donde se trasladaron en 1935.
En 1939 incursionó en el cine, en el que caracterizó numerosas variantes del macho "con corazón". De sus más de 60 películas destaca su trilogía Nosotros, los pobres (1948), Ustedes, los ricos (1948) y Pepe El Toro (1953).
Como intérprete musical, su primera grabación fue El soldado raso (1943). Entre sus 366 canciones grabadas están Amorcito corazón y Mi cariñito.
"Tengo la sangre liviana", decía sobre su gran carisma.
Infante también pasó por la XEW. En 1938 cantaba allí a dos pesos la hora. Se recuerdan sus actuaciones en el teatro Colonial, cerca de Garibaldi, así como sus paradas en una panadería cercana al Zócalo, para comprar pan huasteco.

Por haber agregado la trompeta a la dotación musical del mariachi, se le considera el padre del mariachi contemporáneo.
Su Mariachi Coculense fue el primero en establecerse en la capital y presentarse en uno de sus teatros más famosos —el Esperanza Iris—, hacer una gira, grabar en Estados Unidos y aparecer en una película sonora (Santa, 1931).
En 1925, junto con su paisano Concho Andrade, Marmolejo empezó a tocar en El Tenampa, estableciendo lo que sería la dinámica de la Plaza Garibaldi: mientras el grupo de uno tocaba en el restorán, el del otro deleitaba a la clientela en la Plaza.

Debutó en un programa de aficionados de la XEQ y poco después fue contratada por la XEW. Desde allí consiguió sus primeras giras nacionales y actuaciones en televisión. Su fama creció rápidamente.
En 1963 inició sus giras internacionales y luego el gobierno mexicano la nombró Embajadora de la Canción Mexicana, título con el que viajó por América, Europa y Asia.
A principios los años setenta vino su mayor éxito: Cruz de olvido, del compositor Juan Záizar. Durante su carrera grabó unos 50 discos y actuó en nueve películas.
En 1997, a los 58 años y tras una extenuante gira por los Países Bajos, la artista murió de un ataque cardiaco en el aeropuerto de Ámsterdam. El 8 de noviembre de 1997 miles de personas la despidieron cantando Cruz de olvido en la Plaza Garibaldi.

En su juventud sobrevivió como panadero, mecánico y carnicero sin imaginar que un día sería "la mejor media voz de México".
A finales de los años cuarenta empezó a cantar tangos en las carpas, pero los reemplazó por canciones rancheras para que lo contrataran en restaurantes.
En 1956 firmó con la disquera Columbia y unos años más tarde realizó giras por Estados Unidos y Sudamérica. A partir de 1961 incursionó en el cine; actuó en más de 30 películas.
En 1965 la canción Sombras le trajo el éxito total. Murió trágicamente un año después por una complicación quirúrgica. Dejó más de 400 canciones grabadas.
"El rey del bolero ranchero" también se fogueó en la Plaza Garibaldi, donde cantaba con los mariachis de El Tenampa y el Guadalajara de Noche.

En la capital, siendo secretaria en la XEW, el compositor Ignacio Fernández Esperón descubrió su talento y la invitó a cantar en el programa Así es mi tierra, donde la captó la disquera Peerless. Su carrera la llevaría a escenarios tan prestigiosos como L'Olympia, de París.
Fue la primera intérprete de música ranchera que se presentó en Bellas Artes, en 1976. "Ya agarraste por tu cuenta Bellas Artes" tituló su crónica de ese concierto Carlos Monsiváis. Beltrán regresó 14 veces a ese majestuoso recinto del Centro, rompiendo para siempre las barreras entre la música clásica y la vernácula.
"La reina de la canción ranchera" grabó 78 discos en más de 40 años de trayectoria. Célebre por su versión de Cucurrucucú paloma y los ademanes de sus hermosas manos, Beltrán murió en la Ciudad de México a los 64 años.

El joven José Alfredo trabajaba de mesero en un restaurante cuando conoció a Andrés Huesca, quien impulsó su carrera al grabar su tema Yo, con el grupo Los Costeños. Se dice que en un año, 1951, se volvió famoso, pues todas sus composiciones eran éxitos rotundos.
Actuó en 25 películas, entre ellas Ahí viene Martín Corona y Me cansé de rogarle.
Fueron innumerables las noches que pasó José Alfredo cantando en El Tenampa acompañado de su amiga Chavela Vargas, con quien "cerraba la cortina" del lugar; de ahí su canción Mi Tenampa.
El Rey murió a los 48 años y su legado, de más de 300 canciones, incluye Paloma Negra, Ella y Si nos dejan, infaltables en la recta final de toda fiesta mexicana.

En 1929, como parte de la caravana de los hermanos Soler, vio por primera vez una película sonora, El cantante de jazz, con Al Johnson. Fue una revelación: se dedicaría al cine. Para ello, estudió durante cinco años instrumentación, armonía y contrapunto, entre otras materias musicales.
En 1934 entró al cine con el pie derecho al componer la música para La mujer del Puerto.
Recibió la Medalla al Mérito Cinematográfico Salvador Toscano, varios premios Ariel y fue Premio Nacional de Ciencias y Artes (1990 y 1999).
Esperón "introdujo el mariachi al cine", según la Sociedad de Autores y Compositores de México. Se le considera forjador de la época de Oro del Cine Mexicano, a la altura de Gabriel Figueroa y Emilio El indio Fernández.
Compuso la música de más de 500 cintas, así como alrededor de 947 canciones —fue compositor de cabecera de Jorge Negrete y Pedro Infante—, entre ellas Amorcito corazón y Mi cariñito.
En el Centro Histórico, un adolescente Miguel Esperón pasó por la Escuela de Ingeniería del ipn, en la calle de Allende; por la Escuela Popular de Música y por la Academia de San Carlos, de la que dejó los estudios de pintura y escultura, porque "los dedos se le estaban endureciendo para el piano".

Para 1952 había alcanzado el éxito con canciones como Puñalada trapera y Las rejas no matan. En 1954 su canción Cucurrucucú paloma lo consagró definitivamente.