Gobernabilidad, plan de manejo, sustentabilidad, mantenimiento, repoblamiento...
La experiencia de siete centros históricos rehabilitados se resume en varias palabras clave.

Por SANDRA ORTEGA

Los programas de rehabilitación de centros históricos han sido una constante mundial desde los años ochenta. Han cambiado la apariencia, y en muchos casos la situación social y económica, de barrios completos. Recientemente, la Autoridad del Centro Histórico (ach) realizó una investigación en la que se estudiaron los programas de tres ciudades europeas —París, Madrid y Barcelona— y cuatro latinoamericanas —La Habana, Quito, Recife y Buenos Aires—, con el fin de conocer la manera en que allá se abordaron problemas parecidos a los que presenta el Centro Histórico de la Ciudad de México.
    Susy Keoseyan, maestra en Ciencias Políticas por la Universidad de Berkeley, estuvo a cargo del estudio comparado. Éstas son las conclusiones que compartió con Km.cero.

¿CuÁl es el origen de estas iniciativas de rehabilitaciÓn de centros histÓricos?
En el siglo xx las ciudades se expandieron, las actividades industriales se trasladaron a las periferias y la población, siguiendo sus empleos o buscando nuevas zonas con urbanizaciones más modernas, fue abandonando paulatinamente los centros históricos. El deterioro físico y social se fue profundizando.
    “Desde el final del siglo xx y hasta la fecha, en varias ciudades del mundo se han desarrollado programas de rehabilitación de los centros históricos. Evidentemente, existen particularidades de cada país, pero en todos los casos la intención es que se dé a los centros históricos viabilidad para el futuro”.

¿CuÁles son las constantes de mayor interÉs?

Encontramos que son procesos continuos y de largo plazo, que implican mucho trabajo de gestión política para construir acuerdos entre los actores involucrados. Las constantes más relevantes, en tanto que dan coherencia al proceso, son la elaboración, primero, de diagnósticos muy precisos y, a partir de ellos, la realización de planes que guiaron las acciones; también la designación de una autoridad, nueva o existente, que funciona como conductora.
    “Los planes, llamados en algunos casos planes de manejo, se elaboran integrando la opinión de especialistas e involucrados directos: autoridades locales, instancias encargadas del cuidado del patrimonio, empresarios y vecinos. Estos planes funcionan como una especie de guía de navegación, como el instrumento que ordena las acciones en los distintos ámbitos, y también perfila los cambios necesarios en las leyes y normas”.

¿CÓmo se pueden sostener procesos de tan largo plazo?
Considero que la clave es la gobernabilidad. Cuando usamos este término nos referimos a asegurar la convivencia ordenada de quienes habitan y trabajan en los centros históricos, estableciendo instancias y mecanismos para alcanzar acuerdos que fomenten la revitalización de la zona y la recomposición del tejido social.
    “La gobernabilidad pasa, necesariamente, por la recuperación de espacios públicos abandonados o utilizados sólo para el beneficio de unos pocos, pero también por la participación ciudadana. Si no hay mecanismos para que la gente participe directamente, como mesas de trabajo, comités o reuniones de vecinos, por ejemplo, es muy difícil que los programas sean exitosos”.
    “En el caso de París, esta participación quedó incluso establecida en la Ley de Democracia Participativa, que norma el funcionamiento de 121 consejos barriales que tienen la obligación y el derecho de elaborar propuestas y establecer prioridades para las intervenciones de su barrio”.
    “También está, en relación con la gobernabilidad, la seguridad pública, que en todos los casos que estudiamos es un tema que fue necesario atender”.

¿El problema del despoblamiento es comÚn?
Sí, por eso una buena parte de la inversión en materia social que contemplan los planes va en este sentido. El repoblamiento aparece como uno de los principales retos. Se trata de garantizar que las familias que aún viven ahí, permanezcan. Y que además lleguen nuevos habitantes.
    “En las experiencias que revisamos, los gobiernos dieron incentivos a los dueños de inmuebles para que renovaran los que estaban abandonados o se destinaban a fines distintos de la vivienda; rehabilitaron edificios y conservaron viviendas para arrendamiento. En París, por ejemplo, el plan local de vivienda establece que los municipios de más de tres mil 500 habitantes deben garantizar que 20% de la vivienda sea pública y sea de alquiler”.
    “Algo similar ocurre en Madrid. Allí se creó una oficina pública de alquiler que funciona como intermediario, puede dar los avales a quien no los tiene y actúa directamente como arrendador. En esta ciudad se establecieron también apoyos directos a los jóvenes que querían arrendar en el centro, y se tomaron medidas para evitar que hubiera viviendas vacías”.


La gobernabilidad pasa por la recuperaciÓn de espacios pÚblicos pero tambiÉn por la participaciÓn ciudadana.

susy keoseyan
politÓloga



AdemÁs de gobernabilidad e inversiÓn social, ¿quÉ otros grandes temas tocaron estos programas?
El tercero es la sustentabilidad, el cuidado del medio ambiente. El mejorar el transporte público y las posibilidades de tránsito para los ciclistas y los peatones no sólo ayuda a reducir las emisiones de carbono, sino que necesariamente hace más habitable la zona. Lo mismo ocurre con los espacios verdes. Se trata ir restringiendo paulatinamente el espacio para los automóviles, cediéndolo a los peatones y al transporte público.
    “En ciudades como Madrid, Buenos Aires o París se han construido estacionamientos en los límites de las zonas históricas, se ha promovido el uso de la bicicleta (con ciclovías y programas de renta) y se han desarrollado propuestas novedosas, como el volver verdes y para el uso público espacios como glorietas, o remanentes que estaban destinados a organizar el tráfico vehicular”.

¿Y la actividad econÓmica?
Ésa es otra gran tarea, lograr que se reactive la economía de estas zonas y que se conviertan en polos de desarrollo. ¿Cómo se ha logrado? Fortaleciendo las actividades existentes compatibles con el proceso, otorgando facilidades fiscales para atraer inversión, convocando a grandes centros de trabajo o educación a instalar sedes, iniciando actividades de gran impacto para la economía local, en algunos casos con proyectos capaces de modificar radicalmente la situación, como fue la Rambla de Raval en Barcelona.

¿QuÉ pasa una vez que se invierte en el remozamiento físico? ¿CÓmo conservarlo?
El mantenimiento es una constante en todos los programas de rehabilitación. Tanto en lo que se refiere a la infraestructura urbana, como al cuidado de los edificios y sitios con valor histórico.
    “Y es que toca todos los demás temas: mejorar los servicios públicos y hacer las zonas más habitables, atrae la inversión”.
    “Remozar y arreglar calles y edificios, promueve el orgullo y el sentido de pertenencia entre los habitantes, atrae visitantes y nuevos vecinos”.
    “Si hay apropiación del patrimonio, si se aprecian los cambios, cuidarlos se vuelve necesariamente una tarea colectiva”.

¿QuÉ factores pueden determinar el Éxito del proceso?
Necesariamente, el que sean intervenciones integrales en las que haya corresponsabilidad entre los actores, y que se consiga la participación de la sociedad.
    “También ha sido muy importante que estos procesos de cambio sean incluyentes, el cuidar que los residentes permanezcan y que los beneficios sean para todos”.
    “No se trata de hacer centros-museo, exclusivos o inaccesibles para la población, sino de que los centros históricos sean ciudad, con toda la vida que eso significa”.

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