

Algunos diseñadores de ropa y accesorios han encontrado en el Centro mucho más
que telas, encajes y botones.
Por Beatriz velasco
Hallaron el hilo negro. Seis diseñadores de moda instalados en el Centro hablan de las bondades de la zona: insumos a la mano, espacios amables para trabajar y vivir, y mucha inspiración.
Desde sus talleres de confección-showrooms, Sergio Alcalá, Vanesa Mosqueira, Analía Pandolfi, Judith Almazán, Laura Álvarez y Alejandra Quesada elaboran propuestas de gran contenido en términos de moda, pero realizadas en pequeña escala.
Su creatividad se materializa ya en ropa interior, ya en prendas recicladas, ya en vestidos multifuncionales.
Son algunas de las firmas que constituyen un pequeño nicho del diseño. Sólo les falta un espacio para exponer y vender.

Sergio AlacalÁ. recicla ropa para crear nuevos modelos.
Fuente de energÍa
"El Centro es un monstruo que atrae a mucha gente", dice el diseñador Sergio Alcalá, quien seducido por la magia y el caos de la zona, decidió hacerlo su hogar y taller hace casi seis años.
Alojado desde 2004 en una de las habitaciones más grandes del Hotel Virreyes, se alegra de contar con un sitio que le permita tener un ritmo de trabajo continuo.
"Me inspiro en las calles, como las de La Merced, Correo Mayor y El Salvador, también en los mercados. Observo los elementos populares recurrentes, como El Santo, el Blue Demon, el colorido de los sarapes o la textura de los manteles de plástico de las fondas".
Esos elementos influyen en sus creaciones llenas de color, en las fusiones de texturas y formas contrastantes que caracterizan su estilo.
Desde hace poco más de un año, bajo el concepto "alcalanización", el hiperactivo creador recolecta prendas de segunda mano, las fragmenta y las vuelve a ensamblar. De una playera surge una cartera, o de una camisa, un vestido.
De venta en boutiques de la Condesa y Polanco, y en su propio taller, las prendas de Alcalá son salvajemente
kitsch. En este estilo, mezclar es fundamental.
El resultado son prendas-collages que pueden ser usadas por hombres y mujeres. Además de corsés, minifaldas, vestidos de noche, pantalones, sacos y abrigos, realiza accesorios como bolsas, carteras y cinturones.
Es una visión artística compleja, que si bien raya en lo estrafalario, nunca pasará desapercibida.
"Falta un escaparate"

Vanesa Mosqueira. creadora de prendas
multifuncionales.
Vanesa Mosqueira tiene 29 años y nació en Argentina. Vino de vacaciones a México y le gustó tanto que se quedó. Aquí siguió estudiando y empezó a hacer sus diseños. Su taller, en la calle de Allende, lo comparte con su amiga y socia Analía Pandolfi. Ambas crearon la marca Quiero mis Braguitas, línea de sostenes y calzones en livianas telas estampadas y con cortes favorecedores.
Bajo la etiqueta Vaneza Moskeyra, Mosqueira confecciona prendas casuales femeninas que pueden cambiar de talla y uso fácilmente. ¿Cómo? Gracias a un sistema de botones y cintas que permite hacer ajustes.
Las creaciones de Mosqueira han evolucionado de blusas y faldas básicas, a vestidos, chamarras, pantalones y faldas-pantalón.
El Centro "es una mezcla entre lo que era y lo que se está formando".
Para su gremio, sin embargo, sigue habiendo un faltante: "un escaparate del diseño independiente en México. Al Centro le falta ese punto, pues no hay un lugar en donde se puedan ver las cosas que están surgiendo, y más considerando el turismo que existe".

AnalÍa Pandolfi. Los detalles tejidos son su sello distintivo.
"Casi el paraÍso"
Analía Pandolfi, de 30 años, también argentina, es una diseñadora autodidacta. Además de su colaboración en Quiero mis Braguitas, desarrolla Soy Contenta, su propia marca.
En su búsqueda de materiales para trabajar, conoció el Centro. Como sus excursiones resultaron divertidas y enriquecedoras —pese a las advertencias sobre la inseguridad—, se mudó hace tres años y medio a Allende, casi esquina con Cuba. En el mismo edificio tiene su taller.
El Centro, dice, "es el paraíso. Encuentro todos los materiales posibles, como los hilos orgánicos y las telas de algodón sin estampados con las que produzco mis prendas; también hay mucha inspiración, pues siempre tienes la oportunidad de ver algo diferente".
También le gusta que "se puede mezclar todo, pero el espacio sigue manteniendo su identidad".
Pandolfi crea siluetas femeninas, holgadas y cómodas con detalles tejidos, que son su sello.
"Siento que, de manera inconsciente, el Centro está presente en mi trabajo, en los colores. El entorno siempre te va moldeando".
"mÁs Ágil"

Laura Álvarez y Judith AlmazÁn. fundadoras de Cítrico.
Las Cruces es una de las calles con mayor actividad en el ramo textil. Allí, Laura Álvarez y Judith Almazán, encontraron el mejor espacio para seguir nutriendo a Cítrico, la firma que fundaron hace cinco años.
En septiembre de 2009 instalaron su taller en pleno barrio de La Merced. El nuevo entorno las ha afectado positivamente.
"Más que cambiar de estilo, hemos cambiado los procesos, pues tenemos todos los insumos aquí. Eso hace más ágil el trabajo", dice Álvarez.
Su propuesta se caracteriza por materiales naturales como el algodón —popelina, mezclilla y gabardina— y una paleta de colores vivos, como rosa mexicano, morado y verde limón.
"Mantenemos el color, pero no hacemos tantos contrastes. Ahora incluimos prendas en colores neutros con detalles o acentos más vivos", explica Álvarez.
Su colección creció de la ropa casual para mujeres, a vestidos de noche y camisas para caballero.
"Es una propuesta fresca y ha sido bien aceptada, aunque el mercado nacional es algo difícil, porque la mayoría de la gente no compra cosas mexicanas, pero nos hemos hecho de nuestra clientela".

Alejandra Quesada. "Trato de adaptarme al centro para disfrutarlo".
"se ha enriquecido"
Los elementos gráficos de la artesanía, así como los bordados y los acabados en gancho de los textiles tradicionales, inspiran el trabajo de la diseñadora Alejandra Quesada.
Con más de cinco años de trayectoria, Quesada dice hallar "todo" el Centro, así que el haber mudado su taller de Tlalpan a Motolinía simplemente ha enriquecido su labor.
"Tengo más contacto con la gente. Cada vez que quiero buscar algo, salgo. No sólo me refiero a materiales. Hay veces que salgo a buscar una idea". Además, si algún proveedor de telas le falla, encuentra fácilmente un remplazo en alguna tienda de la zona.
Cuando anunció a sus conocidos la mudanza, la tildaron de loca. "No entendían, pues para ellos el Centro es inseguro y muy problemático".
Sin embargo, ella encontró un espacio ideal: renta accesible, una zona bonita y segura, con una estación del metro muy cerca.
A pesar del caos causado por las marchas y los espectáculos públicos, el balance es positivo. "Soy muy feliz. Me organizo. Trato de adaptarme al Centro para disfrutar de esas cosas que lo hacen especial".
Una larga relaciÓn
Estratégicamente ubicados lejos de la plataforma convencional de moda, estos diseñadores están marcando una tendencia alterna a la de La Condesa o Polanco.
La aparición de propuestas frescas, la apertura de nuevos puntos de venta —como Incubadora Visual, un colectivo de marcas alojado en Regina 24, 1er. piso—- y la realización de bazares de diseño y moda, están dando forma a este entramado de estilo. La añeja oferta tradicional e industrial del Centro, se diversifica con nuevos e interesantes escaparates.
| piezas Únicas |
¿Por qué cada pieza es un objeto único o de edición limitada?
Algunos modelos se transforman temporada a temporada; otros son genéricos, pero varían mediante el cambio de telas o la aplicación de detalles especiales; los talleres son de capital restringido, igual que su infraestructura de producción, con no más de dos costureras cada uno. Así, la mercancía es exclusiva y, por ende, mejor valorada por los consumidores que evitan las producciones masivas.
Para visitar los showrooms hay que hacer cita. Aquí, algunas propuestas de compra, con precios.
Sergio Alcalá
Hotel Virreyes, habitación 305. Izazaga 8. M Salto del Agua.
Tel. 5521 4181. Gorra: $350
Quiero Mis Braguitas, Vaneza Moskeyra y Soy Contenta
Allende 21-302. M Allende.
vmoskeyra@gmail.com y puntomediopunto@gmail.com.
Sostén: $450
Cítrico
Las Cruces 24-7. M Pino Suárez.
Tel. 5601 1582.
Vestido de fiesta: $1 500
Alejandra Quesada
Motolinía 33-103. M Allende.
Tel. 5518 7235. Mascada: $300 |