
Mazapanes, turrones, pasteles y peladillas se ofrecen como una tentación en las vitrinas de Mazapanes Toledo. Basta probar la tradicional figurilla para enamorarse del sabor de estas delicias hechas a base de almendra.
Por Fabiola GarduÑo

El invierno es la temporada alta para Mazapanes Toledo;
la producción se eleva hasta 300 por ciento.
La costumbre de comer dulces hechos con pasta de almendra en Navidad viene de España, y un hombre es el responsable.
Era 1939 cuando llegó a México Luis García-Galiano, a bordo del
Ipanema, uno de los barcos que trajeron a miles de españoles que huían de la Guerra Civil Española.
Proveniente de Sonseca, población de la provincia de Toledo, don Luis había aprendido a hacer el mazapán cuando era niño.
Una vez establecido en la Ciudad de México, notó que en las abarroteras españolas no había mazapanes, así que hizo unas muestras y las ofreció. El primer cliente de Mazapanes Toledo fue La Sevillana, tienda de ultramarinos ya desaparecida.
La primera tienda se abrió en 1939 en Uruguay 17. Así empezó una tradición que lleva zya 70 años y tres generaciones.
toneladas de almendras
"Todos nuestros productos son preparados con ingredientes naturales y de manera artesanal.
No utilizamos conservadores, saborizantes artificiales, ni moldes para su elaboración", dice Daniel García-Galiano. Él es propietario de Mazapanes Toledo, junto con sus hermanos y primos.
El mazapán es el dulce que se obtiene al amasar, con o sin cocción, una mezcla de almendras crudas, peladas y molidas, y azúcar —o miel en el caso del turrón y el guirlache.
Las formas que adquiere el mazapán dependen de la manera de tratar la masa, así como de distintos procesos de cocción.
Las figuritas —peces, flores, estrellas y otros— son la variante más popular de este dulce en Navidad, pero hay varias.
La anguila, por ejemplo, llamada así por su forma, se hace únicamente en diciembre. Es un mazapán con yema de huevo, adornado con fruta y colación; luce tan bien que hasta pena da comérselo.
La mejor temporada es la decembrina. Desde septiembre Mazapanes Toledo empieza a prepararse para la gran demanda, principalmente de turrones, mazapanes y peladillas.
En invierno la producción se eleva hasta 300 por ciento.
"Regularmente tenemos alrededor de 20 empleados, en temporada alta son hasta 100 personas las que trabajan con nosotros, entre turroneros, mazapaneros, repartidores y empleados en las tiendas", informa García-Galiano.
Los turrones, preparados igualmente con la receta tradicional del abuelo Luis, son de tres tipos: Alicante, el clásico de consistencia dura, Jijón, que es blando, y Cádiz, mazapán relleno de mermelada de yema.
Otras delicias que se pueden disfrutar el resto del año son los polvorones, las nevadas —mazapán tipo galleta, con cubierta de glaseado sabor limón—, el quesito imperial —como el Cádiz, pero más chico—, guirlache —dulce de almendras y miel tipo palanqueta—, peladillas —almendras confitadas—, rosquillas —galletas de consistencias diferentes— y el recientemente incorporado helado de almendra.
Alrededor de 20 toneladas de almendras y otras tantas de miel y de azúcar se procesan para elaborar las más de 80 mil piezas que produce esta casa cada año.
"Un poquito en casa"

Luis GarcÍa-Galiano.
Los transeúntes y empleados de los negocios vecinos, que hacen una pausa en sus actividades para darse una escapada a comprar uno de estos dulces bocadillos, son los clientes habituales de Mazapanes Toledo.
También surten a restaurantes, quienes demandan los pasteles y el helado, sobre todo. En temporada navideña, tiendas de autoservicio, de abarrotes y vinaterías de la ciudad y de varios estados de la República se agregan a la lista.
Por siete décadas la calidad de estos dulces ha curado la añoranza de los españoles establecidos en México, al tiempo que ha conquistado a muchos paladares mexicanos.
El señor Leopoldo los probó hace más de cuatro décadas, y en su casa no pueden faltar.
"Soy cliente desde hace 45 años más o menos y nos siguen gustando mucho a mi esposa, a mis hijos y a mí. Siempre compramos figurillas; apenas se acaban, venimos por más".
Laura García es española y vive en México desde hace diez años. Para ella fue asombroso descubrir Mazapanes Toledo: "Mi primera Navidad en México me sentí muy lejos de mi familia, son fechas especiales. Mi nueva familia mexicana me compró mazapanes para hacerme sentir un poquito en casa. Los devoré, me trasladé automáticamente a casa de mi abuela.
Desde entonces, hace ya diez años, trato de regresar a Madrid para pasar la Navidad con ellos, pero la diferencia es que ya no necesito cargar mi maleta de regreso con mazapanes, porque ya sé dónde encontrarlos aquí, en mi otro país".

La fÁbrica estÁ en la tienda de 16 de Septiembre.
Homenaje al abuelo
Hace diez años, el edificio donde don Luis amasó los primeros mazapanes Toledo se vendió. Así, la matriz fue trasladada a 16 de Septiembre 6.
Esa tienda y la de Uruguay, que abrieron hace siete años, muestran en sus paredes una vasta colección de los calendarios que el negocio regalaba a sus clientes entre 1946 y 1978, aproximadamente.
En la matriz, donde además se encuentra la fábrica, llaman la atención los objetos guardados en los enormes aparadores de la entrada, todos ellos entrañables para la familia García-Galiano.
"Encontramos muchas cosas de las que ocupaba mi abuelo: el primer horno, el primer molino, el primer cazo y hasta el primer cucharón con que mezclaba los ingredientes. Los (exhibimos) en homenaje a mi abuelo y a mi padre cuando nos cambiamos aquí", dice Daniel García-Galiano.
"Cumpliremos 70 años en esta temporada navideña. Es un orgullo haber seguido con el negocio. No es fácil, ya que es un negocio de temporada, esto lo complica un poco, pero esperamos seguir por muchos años más".
| Mazapanes Toledo |
16 de Septiembre 6, M San Juan de Letrán. L-S 10-20hrs.
D 11-18hrs. Tel. 5518 3022.
Uruguay 29, M San Juan de Letrán. L-S 10-19hrs.
D 11-18hrs. Tel. 5518 5947.
www.mazapanestoledo.com.mx. |