

Que el Centro Histórico se está transformando, no hay duda. Pero, ¿a dónde va? ¿Qué le está pasando al cuerpo y qué al alma del Centro, es decir, a la gente que lo vive, lo transita y lo usa?
Por Sandra Ortega y Patricia Ruvalcaba
Calles que se abren en canal, con las tripas al aire para que les renueven cableado y tuberías. Un joven de Satélite que orienta a un transeúnte sobre dónde queda Regina. Banquetas que se amplían, fachadas del siglo xviii que se muestran al retirarles los anuncios que las ocultaban. Ciclistas que se topan en Loreto con un cuarteto de cuerdas y se detienen a escucharlo.
En éste, su primer aniversario, Km.cero hizo un sondeo sobre el futuro inmediato del Centro Histórico de la Ciudad de México. ¿Cómo pinta? ¿A dónde sería deseable llegar? ¿Cómo, con qué acciones?
El ejercicio no pretende ser ni exhaustivo ni definitivo, pero una certeza arroja: el Centro debe repoblarse con todas las clases sociales y prepararse para usos nuevos, mixtos, acordados entre los ciudadanos y el gobierno.
Un empresario, un arquitecto, una académica, un promotor cultural, un escritor, dos comerciantes y un especialista en patrimonio cultural son las voces que aquí hablan.
Felipe Leal, Autoridad
del Espacio PÚblico, GDF
“Hay una reconciliaciÓn con
el espacio pÚblico”
Lo que veo en el Centro Histórico es un aumento notable de la calidad del espacio público, gracias a intervenciones de diverso tipo. Identifico, por un lado, el trabajo de mejora de la infraestructura y, por otro, los nuevos usos que los ciudadanos le están dando.
Hay una reconciliación paulatina con el espacio público. Las nuevas generaciones están regresando al Centro y empiezan a hablar de él con familiaridad.
Estamos en una primera etapa, en la que la gente recupera, conoce o reconoce; falta una segunda etapa, que es la actividad en el interior, que las plantas desocupadas se usen para vivienda, para oficinas.
El tema de la expulsión de los habitantes o comerciantes es polémico y el problema se va a presentar. ¿Cómo le corresponde enfrentarlo a un gobierno de izquierda, socialmente comprometido? Con una estrategia para propiciar equilibrios y coexistencia, espacios mixtos donde convivan distintas clases sociales, así como usos múltiples.
Hay que construir un pacto social sobre cómo se van a habitar y a vivir estas zonas recuperadas para evitar los guettos, tanto los expulsivos, como los del deterioro.
Regina es un experimento interesante y nos acerca a lo que podría ser el futuro: llegan nuevos restaurantes, pero no expulsan a las fondas, en parte porque el gobierno entró con un programa para fortalecerlas. También permanecen habitantes de siempre y se han recuperado edificios para nuevos residentes. Al estar habitado, hay vida de noche, que hace mucha falta en el Centro.
Tito Brizz, dueÑo del
restaurante El Cardenal
“Es la Única zona a la que se le puede apostar de forma segura”
En el Centro Histórico he estudiado, trabajado y realizado mi actividad profesional. Son 40 años de estar viviéndolo todos los días, desde 1969, cuando se fundó el primer Cardenal en lo que hoy es la plaza de Seminario.
El Centro Histórico tiene futuro, es la única parte de la Ciudad a la que se le pude apostar de forma segura.
Esta idea de redignificar el Centro sin solemnidad, de vivirlo con respeto, pero con alegría, con una visión de disfrute, creo que ayuda mucho.
Su futuro depende de la visión del gobierno para seguir atrayendo inversión y dotándolo de servicios para que sea nuevamente poblado, y que atraiga más vida académica.
Hay que trabajar para que la gente que venga tenga buenos estacionamientos o resolver el problema de las vialidades; la gente no quiere venir porque eso es una calamidad.
Y los restaurantes tenemos que establecer una meta de servicios gastronómicos de calidad, con planes y alianzas con el gobierno para capacitarnos.
La gastronomía del Centro conserva algunos baluartes de la gastronomía nacional, pero faltan grandes restaurantes internacionales, de cocina muy especializada, y va a depender de las facilidades y la infraestructura para que ese mercado venga al Centro.
Es un proceso interminable, pero lo fundamental es que no se detenga.
Francisco LÓpez,
Director de Patrimonio
Mundial del INAH
“Hay que privilegiar el uso de suelo habitacional”
Conocí el Centro Histórico porque mi padre trabajaba ahí, en tribunales, y un pariente nos llevaba a los cafés cuando yo estaba muy chico, lo recuerdo extraordinariamente vivo.
Trabajé 10 años en Correo Mayor, en la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos, y tras el sismo de 1985 fui parte de las brigadas que documentaron los daños de cada vivienda.
Creo que el Centro Histórico debe retomar su papel protagónico, pero como una ciudad viva. Ante todo, se tiene que rehabilitar privilegiando el uso del suelo de la vivienda, combinado con usos compatibles, como los usos educativos que se han perdido, como la administración y usos terciarios, de comercio. Las bodegas, para afuera. Ni talleres mecánicos, ni ningún uso que conlleve un peligro.
Luego, hay que hacer una microcirugía tanto en viviendas como en comercio, ver qué servicios sanitarios, instalaciones eléctricas, etc., hay que cambiar para mejorar la calidad de vida de los habitantes.
Un asunto mayúsculo es la vialidad y la movilidad urbana. Un factor del deterioro del Centro fue que casi todas las líneas de circulación del transporte confluían allí. Es una esclerosis múltiple tremenda y tiene que ser atendida, saber cuáles vehículos pueden circular y en qué horarios, ver alternativas de vialidad y hacer calles peatonales.
Esos y otros puntos deben estar plasmados en un plan de manejo o de gestión, con objetivos, acciones, tiempos, etc. Además de que la sociedad civil tiene que ser tomada en cuenta en todo momento.
Y recordar que la rehabilitación es de largo aliento, estamos hablando de ciclos de 10, 20 años, para que se asienten los efectos.
Armando RamÍrez,
Escritor
“Que el vivir aquÍ le genere
ingresos directos a la gente”
Yo soy de Tepito, pero el Centro es mi barriote. Aquí en el Centro viví, bailé, comí, amé, todo, me divertí, iba al teatro del jueves, al cine…
El Centro se está volviendo muy comercial y atractivo para disfrutar la actividad cultural y esas cosas, pero la gente que vive en el Centro, Tepito, La Lagunilla, se está yendo, sobre todo por el comercio ambulante. En El Carmen conozco una vecindad que tenía 44 viviendas con 44 familias, hoy son 32 bodegas.
Creo que se necesita algo más que anime a la gente a quedarse a vivir aquí.
Y bueno, la gente quiere tener la esperanza y la voluntad de levantar su lugar, pero todavía no hay una estrategia clara del gdf para que el vivir aquí les genere ingresos directos. Si tienen eso, ellos mismos van a cuidar el lugar, porque es su modo de vida, ése es el sentido en el que hablo de pertenencia, que se integren a la vida productiva.
Cada vez veo menos jóvenes y más gente de mayor edad, por eso es importante fomentar el arraigo, porque es la manera como el Centro va a estar vivo.
Y es importante que vengan más familias, no sé, de otra clase social, intelectuales, gente sofisticada, pero integrarlos a todos, porque así se contagian las buenas cosas. La gente, cuando comienza a entender ciertas cosas, dice: “ah, es mi iglesia, es mi monumento”. Ahí está Regina: no han maltratado el lugar, está bien pintadito, la gente se divierte, es bastante seguro y va para arriba.
Antonio Calera,
Promotor cultural
“hay que ir encontrando
soluciones basadas en la Ética”
Vengo al Centro todos los días desde 1993. Estudié en el Claustro de Sor Juana, trabajé en el Museo de la Ciudad y dirigí Casa Vecina (centro cultural de la Fundación del Centro Histórico ubicado en la calle de Regina). Ahora soy el responsable de la Hostería La bota, que además de restaurante y bar es un lugar para la expresión cultural, especialmente de jóvenes.
La mejor prueba de que esto está funcionando es ver a los jóvenes otra vez aquí y saber que vienen de todas partes de la Ciudad, de Tlanepantla, de Milpa Alta, y eso es una gran responsabilidad.
Creo que en el Centro hay una moneda ética en el aire: no sabemos si el minisuper va a desaparecer a los abarrotes, o si los oficios tradicionales van a perdurar. Hay quienes creen que se embelleció para encarecerlo, hay quienes creen que se hizo con fines humanistas, de nutrimento.
Estas disyuntivas provocan tensión. Algunos tiran para un lado y otros para el otro. Y en el centro está el Estado, le corresponde controlar, generar los equilibrios. Garantizar que ambas opciones tengan posibilidades e ir encontrando soluciones basadas en la ética.
Por ejemplo, establecer que quienes hagan grandes negocios aporten algo al cuidado del jardín público, en un esquema en el que empresa, gobierno y comunidad formen un triángulo de cooperación.
En el terreno cultural este momento nos deja ver la tremenda incapacidad de las instituciones culturales para conectar con estas hordas de jóvenes que están llegando. No tienen propuestas para el público del Centro, que tiene características especiales. También hay muchos espacios pequeños con corazones grandes, como éste, pero no somos la salida. Aunque generemos alternativas valiosas, no podemos suplir a las instituciones.
Cecilia Barraza.
Historiadora
“es muy importante para el futuro el intercambio de saberes”
Estudié Historia y gestión del patrimonio cultural. Tengo varios años ligada al Centro, primero con el proyecto Cartografía cultural del Centro Histórico, en la ucsj, luego en Redes-Aztaola, iniciativa de trabajo comunitario, en Casa Talavera. Actualmente impulso, desde una organización civil, acciones culturales que vinculan patrimonio y comunidad.
Lo que sucede hoy en el Centro Histórico es un proceso muy rico. La visión sobre la intervención patrimonial se amplía, se piensa más allá del edificio como pieza única, se considera la traza, el paisaje y, sobre todo, se parte de mejorar la calidad de vida al atender temas como los servicios, la movilidad, el medio ambiente y el uso del espacio público.
El proceso se enriquece además por la cantidad de actores involucrados y la disposición de la autoridad a incorporarlos: el gobierno local y federal, asociaciones de comerciantes formales e informales, empresarios, artistas y grupos civiles.
Me parece central, aunque no consolidada, la intención de promover la participación de la comunidad y considerarla en las decisiones, explicar, por ejemplo, por qué ese espacio se está revitalizando.
Hay debate y preguntas relevantes. Por ejemplo, qué usos del espacio público son legítimos, cuáles no, quién lo determina, se recupera en beneficio de quién. Los habitantes desconfían “si van a arreglar la calle, es porque o me van a quitar de aquí, o me van a cobrar algo, o me van a pedir un voto”.
Es muy importante para el futuro el intercambio de saberes; el saber especializado del restaurador o el historiador; el de la comunidad que vive o trabaja aquí, el de la autoridad que va reconociendo qué programas funcionan y cuáles no. Cuando se construya un espacio en el que esos saberes se compartan e interactúen, podremos saber con más certeza hacia dónde tiene que ir este espacio público.
Del lado de la academia, y como observación informal, poca gente está registrando la transformación. Hay poco análisis e investigación. No se ha analizado esta circunstancia de espacios transformados, ciudadanía transformada, sociedad transformada, quizá porque para hacer ese análisis se requiere una manera multi o interdisciplinaria de mirarlo.
Ángel Mussi, lÍder de
Comerciantes Establecidos
“falta coordinaciÓn y entrenamiento”
Toda mi vida está ligada con el Centro Histórico. Viví y estudié allí. Ahora vivo de día en el Centro pues atiendo unas plazas comerciales y locales de venta de ropa para dama, que fabricamos allí, y un nuevo proyecto de plaza comercial. Además coordino el Consejo de Comerciantes Establecidos del Centro Histórico, que agrupa siete asociaciones de comerciantes. Hay que decir que la Autoridad del Centro Histórico, la delegación Cuauhtémoc, la Seduvi y Monumentos Históricos (inah) nos han dado facilidades para invertir.
Difícilmente se puede hacer un pronóstico certero sobre el Centro Histórico, ya que hay falta de continuidad por parte de la autoridad. Por ejemplo, se instala un programa para evitar el ambulantaje, pero cada vez que hay gente toreando no hay respuesta expedita para resolverlo y todos se echan la culpa: que no hay policía suficiente, cuando hay, están coludidos, que si llegan refuerzos, no tienen bien definidas las consignas.
El tema de los toreros se debe tratar de raíz, hay que hacer un diagnóstico y solucionarlo, pero de a de veras.
Los programas para el Centro están bien pensados, pero no funcionan bien porque en el nivel operativo falta coordinación o entrenamiento.
Ahora, el ordenamiento del comercio ambulante debe ser en todo del Centro, perímetro A y B, porque las fronteras entre uno y otro perímetro sirven de pretexto para violarlas. La voluntad política marca una diferencia y esto se nota en las calles arregladas donde los ambulantes no han regresado ni a torear.
Varias plazas han sido exitosas, pero otras requieren más limpieza, iluminación y promoción para que los ambulantes realmente trabajen en su interior. Con eso, y el ingrediente de seguridad, el Centro será un éxito en lo turístico, comercial, cultural, etc. Además, es el más bonito de toda América.
MarÍa Rosete. LÍder de
comerciantes ambulantes
“nuestro futuro estÁ en las
plazas especializadas”
Nací en Tepito y ahí nació la organización que represento (Frente Metropolitano de Organizaciones Populares para los Trabajadores en la Vía Pública). Hace 17 años que soy dirigente; represento a 28 organizaciones que agrupan a 5 mil comerciantes, la mayoría aquí, en el Centro.
Desde la época prehispánica el Centro fue un lugar de comercio, eso es parte de nuestra cultura y no va a desaparecer. Hemos sido un mercado de abasto y un espacio de distribución nacional, porque todos vienen a surtirse aquí para revender en otros lados.
Creo que los programas de reordenamiento del comercio ambulante son viables en tanto el gdf siga el rumbo que nos ha marcado, tengamos los apoyos que necesitamos y los comerciantes cumplan su palabra de permanecer en las plazas.
Para nosotros el futuro aquí en el Centro está en la venta al mayoreo y medio mayoreo, en plazas especializadas, bien ubicadas, con buena difusión.
También que podamos tener un patrimonio. En la calle no deja de ser un peligro y un sueño, en la plaza es un patrimonio real, porque en 10 años vamos a tener opción de compra.
Queremos tener derechos y obligaciones. Ser sujetos de crédito, tener los derechos que marca la Constitución y pagar impuestos, ordenándonos en un proyecto en el que tengamos un trabajo digno.