
Poco a poco la gestión del Centro Histórico se va enriqueciendo con desarrollos científicos y tecnológicos, revisamos aquí algunos ejemplos.
Por Patricia Ruvalcaba y Sandra ortega

fotomontaje QUE ilustra las posibles caracterÍsticas del tranvÍa
del centro histÓrico transitando por la calle 16 de septiembre
En el Centro Histórico, la ciencia y la tecnología van encontrando un lugar entre las herramientas de gobierno. Ya sea en la aplicación de desarrollos, como la exploración del subsuelo mediante microondas, o en la solución de problemas de administración, como contar con una medición adecuada del ruido agresivo para poder hacer cumplir la ley. Ya sea que el gobierno solicite un desarrollo a la comunidad científica, como en el caso de una red hidráulica automatizada para las fuentes de la Alameda, o que la comunidad científica proponga soluciones, como las plantas subterráneas para eliminar malos olores provenientes del drenaje.
Poco a poco, en diferentes niveles, la gestión del Centro Histórico se va enriqueciendo con aportaciones de la comunidad tecnológica y científica.
La estrategia se articula en torno al Instituto de Ciencia y Tecnología del Distrito Federal (
icytdf, creado en 2007), cuya tarea "es cuidar que el desarrollo científico esté bien concebido, que sea una propuesta eficaz y eficiente y que podamos desarrollarla modularmente en el sentido de que tenemos que vincularnos con los grandes sistemas, pero también resolver problemas específicos del Centro Histórico", explicó Alejandra Moreno Toscano, Autoridad del Centro Histórico (
ach).
"Las exitosas revitalizaciones de los centros históricos de muchas ciudades del mundo como Barcelona o Bogotá", apuntó Inti Muñoz, director del Fideicomiso Centro Histórico (
fch), "hubieran sido impensables sin la aplicación de la tecnología".

El subsuelo y la estructura del templo
de la SantÍsima Trinidad serÁn estudiados
Explorando las
entraÑas con rayos lÁser
Además de abatir a menos de la mitad costos y tiempos en el diagnóstico y la ejecución de obras hidráulicas, el uso de tecnologías de nueva generación en el Centro Histórico permitirá contar con "levantamientos reales" del estado del subsuelo, así como de las estructuras de inmuebles. Esos levantamientos serán útiles no sólo en las actuales obras de rehabilitación, sino en intervenciones futuras.
A partir de 2009, ya no será necesario hacer agujeros, calas ni excavaciones para saber qué hay en el subsuelo de las vialidades e inmuebles antes de realizar las obras de rehabilitación. Bastará con pasar unas antenas emisoras de microondas, montadas en un auto o en una mesa.
Mediante la lectura y análisis por computadora de la refracción de las microondas, se podrá saber con exactitud milimétrica qué instalaciones, características e irregularidades —agujeros, compresiones, derrames líquidos, vestigios arqueológicos, vida media de pavimentos, grietas, etc.— hay en el subsuelo hasta 8m de profundidad, delimitarlos e intervenir sólo donde se requiera.
El sistema, llamado Rodar, es una de las tres tecnologías de punta que agilizarán los trabajos de rehabilitación.
Lo que ha venido ocurriendo es que para realizar el diagnóstico del subsuelo de las calles a rehabilitar, se examinaban planos hidráulicos, eléctricos, de instalaciones telefónicas y otros, pero al excavar se hallaban sorpresas, explicó Daniel López Capistrán, coordinador de Obras de Rehabilitación en las Calles del Centro Histórico de la Secretaría de Obras y Servicios del Gobierno del Distrito Federal (
gdf).
Dado que la rehabilitación y reordenamiento de la infraestructura es "integral", a mayor cantidad de sorpresas, mayor retraso. "Entonces, con esta tecnología ya sabemos lo que nos vamos a topar antes de empezar a abrir", dijo López.
Él estima que el ahorro en tiempo y gasto, en lo que a obra hidráulica se refiere, será de más de 50 por ciento —la intervención hidráulica completa de un tramo de siete cuadras podría realizarse en un mes, en lugar de los tres meses que se lleva actualmente. Además, se reducirán las molestias para residentes, comerciantes y visitantes.
"La gente cree que nos tardamos porque no sabemos trabajar, no se dan cuenta de que estamos haciendo una rehabilitación completa y no nomás poniendo capas de asfalto encima de tuberías podridas, como se hacía antes", apuntó López Capistrán.
Otra tecnología de punta que se introducirá en esos trabajos es el Sistema topográfico robotizado vectorial, que barre con rayos láser los inmuebles para conocer su estado estructural.
El barrido genera una nube de puntos que en la computadora se lee como una fotografía en tercera dimensión. Esa imagen permite, sin necesidad de escalar las construcciones ni hacer calas, hacer mediciones precisas y detectar deformaciones y daños estructurales superficiales, explicó Jorge Arellano Martínez, Director México de Urelift S.A. de C.V., empresa representante exclusiva en México de las tecnologías aquí reseñadas.

inyeccciÓn de la resina polimÉrica
La tercera tecnología, el Método de inyección profunda Uretek, "puede verse como un servicio", dijo Arellano, "porque a través de una inyección de resinas poliméricas expansivas de alta densidad e hidroinsensibles —impermeables—, se pueden estabilizar suelos, modelarlos y, al hacerlo, nivelar estructuras que se encuentran inclinadas".
El polímero se comporta como el concreto pero pesa dos por ciento de lo que pesa aquél, así que crea un efecto de semiflotación, además de impermeabilizar desde abajo las estructuras. La inyección se realiza mediante agujeros de media pulgada de diámetro y se monitorea con sistemas de cómputo para evitar el sobrellenado y causar el efecto contrario.
El uso del sistema Rodar permitirá contar con "levantamientos reales" del subsuelo de las vialidades del Centro Histórico, un subsuelo particularmente complejo debido a su historia y a su composición geofísica. Los levantamientos se podrán usar en el futuro para ampliar redes de telefonía, eléctricas y demás, pues "ya cada quién va a saber con quién se puede cruzar en el camino".
Los análisis de estructuras que se hagan mediante el Sistema topográfico tendrán una utilidad semejante.
El anuncio oficial de la introducción de estas tres tecnologías en los trabajos de rehabilitación del Centro se hizo el pasado 30 de julio. En lo que queda de 2008, se avanzará en la presentación de proyectos de presupuesto por parte de la empresa, con base en las peticiones de la Secretaría de Obras, y será en 2009 cuando empezará propiamente su aplicación, sobre todo en la zona oriente, informó López Capistrán.

Click en la imagen para ver tamaÑo original
Un tranvÍa de
Última generaciÓn
Mitigar la emisión de contaminantes, promover el desarrollo y el reordenamiento en la zona oriente del Centro Histórico, y satisfacer las necesidades de movilidad y de conexión de los usuarios con un número importante de transportes hacia otros rumbos de la ciudad, son los tres objetivos principales de la puesta en marcha del tranvía en el Centro.
El hecho de disponer de la tecnología más avanzada en las unidades y en el sistema en su conjunto, garantizará que el tranvía sea respetuoso del entorno urbano, conviva adecuadamente con automóviles, bicicletas y peatones, y sea un transporte cómodo y seguro, explicó el ingeniero Martín López, director de Transportación del Sistema de Transportes Eléctricos del d.f.
Los tranvías de última generación son confortables. "Cuentan con asientos ergonómicos y aunque son esbeltos —lo que permite la circulación de otros transportes así como un desplazamiento adecuado— son muy espaciosos en su interior; las ventanas panorámicas también contribuyen a la sensación de espacio y al disfrute del entorno. Otra cualidad es que son de cama baja, esto quiere decir que cualquier usuario puede abordar la unidad sin necesidad de subir ningún escalón, sin necesidad de hacer movimientos bruscos, casi van al ras del suelo. Esta característica evita además la construcción de andenes o estaciones" añadió López.
"Estos vehículos son sumamente seguros. Cuentan con una señalización del tipo ferroviario que garantiza en las intersecciones que los tranvías tengan derecho de paso. También están sincronizados con los semáforos, lo que permite que el tranvía tenga cierta preferencia de paso en las intersecciones".
En el interior de las unidades se instalará un sistema de video vigilancia. "Todas las unidades van a contar con cámaras en los vagones —explicó López— que estarán conectadas con el sistema de Seguridad Pública, lo cual permitirá que si se da un incidente dentro de las unidades, puedan brindarnos el apoyo en forma inmediata".
La forma en que el tranvía se alimenta de energía es relevante, puesto que determina la utilización o no de cableado: "Lo que estamos solicitando en la licitación es que sea un sistema combinado. En unos tramos de la línea con catenaria y en otros que se utilice un sistema alterno, éste puede ser un tercer riel, baterías o capacitores. La energía que se utiliza para la tracción es más barata que la de una unidad de combustión interna, además es un transporte no contaminante en dos sentidos: cero emisiones a la atmósfera y muy poco ruido, pues es sumamente silencioso".
60 segundos de oro
Pionero en el mundo, y orgullosamente mexicano, el Sistema de Alerta Sísmica (sas) de la Ciudad de México es capaz de generar alertas radiodifundidas sobre sismos que se producen en la región de la costa de Guerrero. El Centro de Instrumentación y Registro Sísmico A.C. (Cires), que opera este sistema desde 1993, prepara un complemento que permitirá que receptores ubicados inicialmente en 60 escuelas del Centro Histórico se enciendan automáticamente ante una señal de alerta.
Gracias a la distancia que separa al d. f. de la costa de Guerrero, y a la diferencia entre la velocidad a la que viajan las ondas sísmicas (4 km por segundo) y las de radiodifusión (a la velocidad de la luz, 300 mil km por segundo) en la Ciudad de México podemos saber, con aproximadamente 60 segundos de anticipación, que se producirá un sismo de fuerte intensidad originado en la costa de Guerrero.
"Queremos hacer una demostración de los nuevos equipos el próximo 19 de septiembre, y la idea es que a principios de 2009 ya estén funcionando regularmente", explicó el ingeniero Juan Manuel Espinosa, director del Cires.
Actualmente las alertas del sas se difunden a través de casi todas las estaciones de radio comercial, gracias a un acuerdo con la Asociación de Radiodifusores del Valle México y de los canales 11, 22 y 13 de televisión. Sin embargo, para escucharlas se requiere tener permanentemente encendido un radio o televisión.
Para superar ese inconveniente es necesario instalar un sistema de radiodifusión propio que transmita en una frecuencia conocida como vhf y cuyas emisiones encienden automáticamente los aparatos de radio, como los que se instalarán en las escuelas. Este tipo de radios se comercializan en Estados Unidos. "Es una tecnología ya muy probada y a precios accesibles (entre 30 y 40 dólares), así que hemos valorado que lo mejor es traerlos".
Para poner en marcha el sistema de radiodifusión que operará Protección Civil, se instalarán tres torres, al norte en Zacatenco, al poniente en Cuajimalpa y al sur-oriente, en Teuhtli, lo que garantizará una cobertura de 90 por ciento del territorio del Distrito Federal, exceptuando algunas zonas rurales.
El sas, que opera con financiamiento del gdf, tienen 12 estaciones de monitoreo, entre Papanoa y Punta Maldonado, Guerrero, ya que es en esta zona donde los sismólogos prevén que podría producirse un sismo de gran intensidad, señaló Espinosa.
"Las estaciones de monitoreo cuentan con equipo de cómputo de última generación y programas que estiman la energía del movimiento del suelo y el patrón de evolución del sismo; con estos datos estiman también la magnitud. Cuando son de más de cinco grados emiten mensajes a la Estación Central de Registro, en la Ciudad de México. Las computadoras confirman la perturbación geológica en la región y automáticamente se acciona el aviso público. El umbral de disparo de este aviso es cuando se estima que es un sismo fuerte, es decir de seis o más grados de intensidad. En este procedimiento no hay intervención humana".
La instalación de las torres de radiodifusión y de los equipos que se encenderán automáticamente para dar la alerta sísmica en las escuelas del Centro Histórico disminuirán los riesgos ante un sismo de gran magnitud. El uso de estos equipos podría generalizarse en el futuro, pero el reto es "que la gente se interese en prevenir, diseñe su plan y por lo tanto sepa qué hacer con sus 60 segundos", concluyó el ingeniero.
Un mapa del ruido
Autos, microbuses, bocinazos de conductores desesperados, comercios que anuncian sus ofertas a todo volumen, silbatos de policías. Así suena el Centro Histórico y la molestia que produce el ruido es motivo de queja por parte de la ciudadanía.
El ruido ambiental promedio en el d.f. es de 75 decibeles, pero en el Centro Histórico llega a 85, lo que supera en 20 decibeles lo permitido por la norma vigente en la Ciudad —un máximo de 65 decibeles durante el día y 62 por la noche— y equivale a una licuadora encendida.
En octubre de 2007, la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal (paot), encargada de defender los derechos ambientales y urbanos de los ciudadanos, inició una investigación sobre los niveles de ruido en el Centro. De ella derivó la recomendación 7/2007.
Dos factores determinaron el inicio de la investigación: la "alta incidencia" de denuncias recibidas en la paot, y los resultados de una encuesta realizada entre julio y septiembre de 2007 en la que los entrevistados dijeron que una de las razones por las que no vivirían en el Centro es "la contaminación auditiva que prevalece en la zona".
Según la recomendación, mediciones realizadas antes y después del retiro de los vendedores ambulantes, mostraron disminuciones de ruido de 10 a 15 decibeles. Sin embargo, luego con la llegada de los automóviles y las bocinas de los comerciantes formales, el nivel regresó a los 84 decibeles.
"Los límites de ruido, se establecen con base en criterios de salud humana", explicó Diana Ponce, Procuradora Ambiental. "Estar expuestos a más de 65 decibeles por más de 8 horas genera afectaciones a la salud. Las más recurrentes son irritabilidad, angustia, depresión, e incluso insomnio. El siguiente umbral, que es de 85 decibeles, es lo permitido para los establecimientos mercantiles, los llamados antros; estar por más de 8 horas arriba de 85 decibeles genera afectaciones permanentes en el sistema auditivo".
Después del estudio, la paot emitió la recomendación, dirigida a la Secretaría del Medio Ambiente, al secretario de Transporte y al jefe delegacional en Cuauhtémoc; en ella recomienda establecer una red de monitoreo permanente del ruido ambiental urbano en el Centro, llevar a cabo inspecciones para promover el cumplimiento de la norma, así como desarrollar medidas de mitigación del ruido, como restricciones a la circulación, promoción de espacios verdes y campañas de educación entre los comerciantes.
El icytdf trabaja, en colaboración con investigadores del Instituto Politécnico Nacional (ipn), en el desarrollo de la red de monitoreo.
"En una primera etapa se van a instalar 10 estaciones de monitoreo. Con ellas se puede detectar cuáles son las fuentes que están agrediendo el ambiente sonoro en el Centro Histórico y se puede actuar, porque existe la reglamentación", explicó Felipe Menchaca, director de Tecnologías Urbanas y Sociales del icytdf. "La idea es que en el futuro todo el Centro esté monitoreado desde el punto de vista del ruido ambiental".
Construir el mapa del ruido permitirá no sólo aplicar la normatividad vigente, lo que disminuiría el problema, sino imaginar nuevas soluciones y avanzar en hacer del Centro Histórico un lugar donde se viva cada vez mejor.

Las fuentes de la alameda centralun sistema automatizado
de bombeo, purificaciÓn y reciclaje
En busca del agua perdida
El movimiento de agua clara, hermoso y relajante, volverá a las 14 fuentes de la Alameda Central cuando en 2009 se instale una red automatizada de alimentación y filtración de agua, y se rescaten las esculturas que las adornan.
Con 400 años de historia, la Alameda ha alternado etapas de esplendor y de deterioro, reflejadas en el estado de las fuentes.
De acuerdo con un diagnóstico elaborado por el
icytdf, a principios de 2008, varias fuentes están secas, "otras son abastecidas de agua contaminada", "las coladeras están tapadas por el exceso de basura y hojas de árboles", "el olor del agua es desagradable" y se le da "escaso mantenimiento a las estatuas", entre otros problemas.
"Necesitan reparaciones mayores, porque gran parte de la red hidráulica está deteriorada", dijo Felipe Menchaca, del
icytdf.
Expertos en ingeniería química, mecánica e hidráulica, así como en medio ambiente y diseño del ipn unidad Azcapotzalco desarrollaron un proyecto de recuperación de las fuentes, por encargo del
icytdf.
En el aspecto hidráulico, se ideó un sistema automatizado de bombeo del agua que será controlado desde un centro ubicado a un costado del Palacio de Bellas Artes. Un sistema de filtros permitirá reciclar el agua, y por lo tanto ahorrarla, así como mantenerla limpia, clara y libre de olores.
En cuanto al aspecto estético, el sistema incluirá "dispositivos para lanzar chorros de diferentes formas, en espirales y piruetas". También juegos de luces led (diodos emisores de luz), una "tecnología de punta" que gasta menos energía que las luces incandescentes o de neón, y es "mucho más luminosa".
Eso, además de la restauración de las esculturas y las fuentes propiamente. El proyecto incluye las 10 fuentes de la Alameda Central y 4 de la plaza dela Solidaridad, pero más adelante se extendería al resto del Centro.
Además de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica e Hidráulica del Politénico, que desarrolló el proyecto, participan el inah, el inba, la ach y la delegación Cuauhtémoc, una de cuyas tareas es vigilar que las fuentes no se usen como lavaderos, baños públicos y basureros, como ha venido ocurriendo.
Según Menchaca, las obras empezarán a principios de 2009. A fines de ese año, las fuentes y sus esculturas habrán recobrado su "belleza original".

Click en la imagen para ver tamaÑo original
Plantas de
tratamiento en miniatura
A partir de octubre de este año, la fetidez será eliminada de cinco puntos del Centro Histórico donde se registran emisiones de ácido sulfhídrico y gas metano provenientes del drenaje. Esto, gracias a plantas compactas de succión y tratamiento bioquímico que se colocarán en el subsuelo y que fueron desarrolladas por el Instituto de Ingeniería de la
unam.
Son 50 los puntos de la Ciudad de México donde se ha detectado ese tipo de emisiones, pero se procederá primero con los del Centro, ubicados en Bellas Artes, Seminario a un costado de Catedral, Palma y 5 de Mayo, 5 de Febrero y 16 de Septiembre, Independencia y López, así como López y Revillagigedo, informó Ramón Aguirre, Director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (
sacm).
El vertido de aguas que se da dentro del sistema de drenaje —de un ducto que corre en un nivel a otro situado más abajo—, así como el hecho de que en el pasado se hayan tapado algunos respiraderos, lo que terminó encapsulando los gases y dañando la infraestructura, son las causas de las emisiones, dijo Aguirre.
La solución del Instituto de Ingeniería, resaltó el funcionario, combina "bajo costo y alta eficiencia". Consiste en sustituir la alcantarilla por una tapa ciega, succionar el gas mediante una bomba y dirigirlo a un sistema humidificador para que una parte caiga por precipitación. De ahí, se le conduce hacia una cama de filtración llena de composta –con determinadas especificaciones— de donde sale a la atmósfera convertido en oxígeno. La sustitución de composta se hace cada seis meses.
El desarrollo ya pasó las fases de ingeniería conceptual y básica, y está por emprender la de ingeniería de detalle (las especificaciones del modelo para cada caso).
Aunque el metano y el ácido sulfhídrico son tóxicos, las emisiones detectadas no ponen en peligro la salud debido a que se diluyen en el ambiente. Aguirre insistió en que la exposición a los gases "es casuística y no permanente, entonces el daño más bien es una molestia por el olor".
Aguirre apuntó que también es necesario instrumentar medidas para controlar las descargas de grasas y aceites al drenaje por parte de restaurantes y otros servicios. De ahí que, "en el corto o mediano plazo", el sacm, junto con la Autoridad del Centro Histórico y la Secretaría de Medio Ambiente instrumentarán controles para que las descargas de grasas se hagan "dentro de la norma".
Cerrando el ciclo
de los desechos orgÁnicos
A finales de 2008, el ciclo de los residuos orgánicos en el Centro Histórico estará "cerrado" gracias un programa que recogerá los residuos y los transformará en composta para fertilizar los parques, jardines y huertos de la zona.
La medida, en cuya instrumentación técnica participan investigadores del ipn, permitirá procesar en su primera fase de una a dos toneladas de desechos orgánicos por día, y reducir en 20 toneladas por mes la entrega de ese tipo de residuos al servicio de recolección.
"Como el Centro Histórico es emblemático, tiene que ser de los principales impulsores de cerrar el ciclo de la materia orgánica, y va a ser un reto, porque hay muy pocas áreas verdes", dijo Arnold Ricalde, coordinador de Residuos Orgánicos de la Comisión de Residuos del Distrito Federal.
La idea establecer una primera ruta de colecta que pasará por 20 juguerías, 20 restaurantes, los dos mercados del Centro —Abelardo Rodríguez y San Juan—, y las oficinas de gobierno donde se está separando la basura. En el caso de los negocios, la mayoría de sus desechos son orgánicos debido a la naturaleza de su actividad.
La invitación está abierta a residentes y negocios para registrarse para que el camión recolector del programa recoja basura orgánica, basta llamar al teléfono 5789 1879. A cambio, recibirán tierra para huertos. En este momento se está buscando un lugar para instalar la planta procesadora. "Es importante señalarle a la gente que cuando uno hace una buena planta de composta, no genera olores, así esté a dos metros de distancia", dijo Ricalde. "Lo vamos a hacer bien y de raíz", enfatizó.
En ese sentido, se trabaja con el icytdf y el ipn para garantizar un composteo adecuado y para, en un futuro, instalar biodigestores que permitan aprovechar el gas metano que emite la composta y venderlo a los residentes y negocios del propio Centro.
El objetivo es, dijo Ricalde, que los residuos "en lugar de ser un problema, sean una solución".
El futuro se acerca
Mobiliario "inteligente" donde se montarían el semáforo, el medidor de ruido, la cámara de vigilancia y otros dispositivos de monitoreo y servicio. Sonorización pública no sólo de alerta, sino para crear ambientes agradables. Estrategias para cerrar el ciclo de los desechos pet (plástico con el que se hacen botellas). Desarrollos científicos y tecnológicos probados en otras ciudades podrían alcanzar al Centro Histórico.
"En la era de la información y el conocimiento éste debe ser aplicado democráticamente, en beneficio de la gente", dijo Muñoz, al tiempo que se instituye una relación dinámica y productiva entre la ciudad y sus científicos e investigadores.
El ejercicio, concluyó, "resultará en un enorme beneficio mutuo, que ojalá y sea un ejemplo nacional".