En los últimos dos años, la oferta cultural del Centro Histórico se ha enriquecido con la apertura de siete espacios nuevos. Asimismo, es inminente la puesta en marcha de tres más. Esta efervescencia es parte de un círculo virtuoso: el Centro se adapta a una demanda ciudadana creciente, y viceversa. Aquí, una revisión del fenómeno.


Tru-trú y zurcido invisible, ilusionismo, química, física y ensamblaje, ciencia, historia y algo de poesía. La incesante actividad de restauración, adaptación y reutilización de edificios en el Centro Histórico es a veces tan compleja que pareciera requerir hasta de las artes circenses. Km.cero ofrece una revisión de ejemplos sobresalientes.

Compleja y cambiante, llena de proezas y contradicciones, la comunidad de ciegos y débiles visuales del Centro tiene una presencia centenaria; sin embargo, es poco conocida y aún está desatendida. Km.cero preguntó a algunos de sus miembros sobre su historia y su experiencia vital y sensorial aquí.

De amor, pasión o celos, de castigos divinos y terrenos, de siniestras y tiernas apariciones, de milagros, son cientos las leyendas que se sitúan en el Centro Histórico y parte de su patrimonio intangible. Este número Km.cero ofrece ocho de ellas.

Si en la guerra de Independencia, la Ciudad de México, lo que hoy llamamos Centro Histórico, fue un escenario más de conspiraciones que de batallas, durante la Revolución otra fue la historia. La capital vio de todo, incluso la cara más cruenta de la guerra.

En la colonia Centro hay 56 plazas. Km. cero recorrió algunas que por su ubicación, secretos y particularidades, son todo un hallazgo.

Km.cero buscó los rastros —físicos y en la memoria colectiva— de los héroes de la Independencia y elaboró un recuento de estatuas, placas, calles y estaciones del metro que los recuerdan.

Los recorridos permiten conocer las riquezas de la zona desde ángulos muy diversos. Ya sea a pie o en tranvía, autobús o segway, en grupos chicos o numerosos, informativos o interpretativos, la oferta es abundante y cubre todos los bolsillos.

Que el Centro Histórico se está transformando, no hay duda. Pero, ¿a dónde va? ¿Qué le está pasando al cuerpo y qué al alma del Centro, es decir, a la gente que lo vive, lo transita y lo usa?

El ingreso de mujeres a disciplinas como el boxeo y la lucha, los ejercicios aeróbicos en los gimnasios, y la aparición de “salones de nicho”, son las novedades en la práctica deportiva en el Centro.

Los amantes del pan dulce tienen en el Centro Histórico un nirvana: sólo en una de las 55 panaderías del área se ofrecen 300 variedades del sabroso alimento, sin contar las gelatinas, postres y pasteles.

Los mercados San Juan, Abelardo L. Rodríguez y 2 de Abril son tan coloridos como se espera de todo mercado mexicano.

Con 70 puntos de interés, una vasta oferta gastronómica y artesanal, 55 hoteles y un eficiente transporte diurno, el Centro Histórico “es un destino cultural pro sí mismo”; pero sólo se provecha en 50 a 60%.

Poco a poco algo del bullicio estudiantil que caracterizó al Centro en los años cincuenta está regresando.

El próximo 1 de febrero iniciará sus labores la nueva Intendencia del Centro Histórico, encargada de las tareas de limpia, mantenimiento, cuidado de las áreas verdes y del alumbrado público. Su objetivo: "lograr que el Centro Histórico luzca cien por ciento limpio".

El Centro presenta un patrón de enfermedades ligado a la pobreza y la atención a la enorme población flotante, impone retos especiales.