

“corazÓn de fuego,
porque soy muy
romÁntica, me
gustan los versos y los boleros, y de fuego, porque en el ring uno se prende”.
corazÓn de fuego luchadora
“romÁntica y recia”
El luchar con y contra varones la hizo “recia”. Empezó su carrera en el bando rudo, y así ganó en 2000 el campeonato de Ecatepec.
Pero hace ocho años, Corazón de Fuego –“corazón, porque soy muy romántica, me gustan los corazones, los boleros, los versos; y fuego, porque allí arriba (en el ring) uno se prende”–, se volvió técnica a petición del público. “Me decían que me querían de niña buena”, dice.
No descarta la inventiva en el ring, pero se inclina por lo clásico, “el llaveo y el contrallaveo”, aplicar “llaves bonitas como la tapatía, la gory especial, la urracarrana”.
La lucha libre, asegura, es una ocupación “sacrificada, pero hermosa”, caracterizada por el compañerismo. “Somos como una familia y, por más pique que tengas, no vas a dejar de tenderle la mano a un contrincante que se ve mal o está lesionado”.
familia de luchadores
“Para bien o para mal, la familia está dividida entre rudos y técnicos”, dice Corazón de Fuego. Y es que todos sus hijos siguieron sus pasos. Son Darketela—ante quien ya defendió su cetro una vez—, Batman del Futuro, Chamaco de Fuego, su hijo adoptivo El Acertijo y Corazón de Fuego Jr., la menor.
“Las luchas más bonitas son cuando comparto el ring con alguno de mis hijos. Me siento muy orgullosa porque veo que he hecho un buen trabajo profesional: saben defenderse y dar un buen trabajo, para que la gente se los reconozca”.
¿Cómo tepiteña, se siente del Centro? “Sí, Tepito es parte del Centro, ¡estamos en los mapas! Y compartimos las mismas raíces, la misma tradición.
“Lo que pasa es que aunque Tepito esté lleno de gente trabajadora, sólo se habla de lo malo. Entonces, por sobrevivencia, como que nos aislamos más. Yo me siento del Centro. Allí tengo amistades, voy de compras y a las exposiciones”.
“Me gusta invitar a la gente a Tepito, para que conozca lo bueno. Hay gente mala, no lo voy a ocultar, pero también hay gente neta que, cuando brindamos nuestra amistad, lo hacemos sin límites. Yo soy de Tepito y orgullosamente puedo decir que mi único vicio es la lucha libre”.
Con una carrera hecha, Corazón de Fuego dedica ahora parte de su tiempo a formar a niños y jóvenes en el deportivo Morelos, en Tepito. A ellos les recita su credo: “un sueño que tengan, no lo dejen a medias, realícenlo. Porque es la vida de uno”.