
Te escuchÉ un par de veces la expresiÓn me volÓ la cabeza. ¿A quÉ te referÍas?¿QuÉ hay de las atmÓsferas, texturas y colores del Centro HistÓrico?
Recuerdo puestos de flores, de frutas, y lo brillante que puede llegar a ser todo, la enfermiza cantidad de productos de China, la increíble cantidad de grises y cafés. Tanto contraste hace que las cosas en el Centro Histórico se vean con tanta vida. En el mercado de Sonora, los pájaros tenían colores increíbles; aunque la situación ahí es medio brutal, es interesante tener la combinación de belleza y drama.
“En La Merced vi a
una madre llevando un carrito con un
niÑo que traÍa
puesta una camiseta
de Superman y en
cada mano llevaba
un control remoto. Este tipo de imÁgenes pueden hacerme
el día”.
Has filmado en muchas ciudades. ¿A cuÁl se parece el Centro HistÓrico?
Mi ciudad favorita es Nápoles. Definitivamente, hay algo que parte del Centro Histórico comparte con ella. Creo que es la combinación de densidad, gente llevando cosas de un lugar a otro, vendiendo, tratando de hacer su trabajo. Son lugares públicos en un sentido extremo.
Mencionaste la idea de ciudades “demasiado limpias”…
La tendencia en muchas ciudades es hacer que los edificios se vean más nuevos sin hacerse cargo de los problemas reales de las personas que los habitan. El “problema Disneyworld” lo tiene casi cualquier ciudad que tenga una plaza principal y calles viejas alrededor. A veces limpian cada centímetro del edificio y luego ponen tiendas demasiado caras para la gente del lugar.
No sentí eso en el Centro Histórico, no me pareció una versión bonita de algo que existía ahí antes. Es verdad que se necesita hacer mantenimiento, pero creo que puede haber un balance.
Visité el Teatro del Pueblo y los murales del mercado vecino. Vimos cómo estaban siendo protegidos y rejuvenecidos, pero sin alejar a la gente de ellos.
Se venden frutas debajo de los murales, eso hace orgánica la relación entre el arte y la gente, y es muy hermoso. Es un lugar cálido, pude sentir una comunidad comprometida con su pasado. También me parece que necesitan actualizar el retrato del gordo capitalista, porque ahora traen blackberry y son más flacos.
Cinema Global (secciÓn de cine del Festival de MÉxico en el Centro HistÓrico) estÁ dedicada este año a la subversión y presenta un tributo a tu trabajo. ¿Te consideras un artista subversivo?
Me considero un artista político en algunos aspectos. Espero que lo que hago no sea cine de propaganda, pero sí que tenga contenido político. Un modo de ser subversivo en estos días es hacer las cosas claras, porque muchas películas construyen un mundo de fantasía.
Es fácil ser un artista subversivo si tan solo te rehúsas a generar esa constante obsesión por el escapismo y por lo que llamamos entretenimiento, lo que generalmente significa hacer que la gente se olvide de lo que el mundo es realmente.
Entiendo que la gente tenga esa necesidad, por lo difícil que es la vida, pero cuestiono la idea de que el escapismo tenga que ser borrar la realidad. Sentarte en una esquina del Centro es increíblemente entretenido para mí, observar la interacción. Todo está ahí, cada grado de tragedia y cada grado de comedia. Me cuesta entender que eso no sea lo suficientemente interesante para ser reflejado en el cine.
Jem Cohen (1962) es uno de los cineastas más singulares del nuevo cine independiente de Estados Unidos. Entre el 23 de enero y 3 de febrero pasados, el ganador en el 2005 del Independent Spirit Award por su película Chain realizó una residencia artística en el Centro Histórico. También recabó material para Manifiesto DF, obra que presentará el 26 de marzo en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco. Ambas actividades se enmarcan en el Festival de México en el Centro Histórico.