“Servimos como intermediarios para la comunicación entre el pueblo y la autoridad. Si les responden, eso quiere decir que escribí bien yo."


“Todo mundo nos pregunta ‘¿por qué en el Centro?’. Porque se está invirtiendo en su recuperación y creemos que se está logrando."


"Es emocionante estar en una situación como la del Centro Histórico, que está cambiando, y con esa rapidez. Eso no lo tiene ningún otro lugar. Y ser parte de eso, es maravilloso."


“En cinco años he vendido más de 15 mil ejemplares y parece que ahora sí me estoy volviendo famoso”.


"Quiero mucho a mi violín. Se llama Stu y me da para pagar mi comida, la renta y lo que necesito para la escuela".


"No siempre hay la información que se necesita, hay que saber hallarla"

“El fondo de la campana representa la bóveda del cielo y el badajo, el mundo. Cuando el hombre y ese mundo hacen contacto con la bóveda, sale la voz de dios”.

Corazón de fuego, porque soy muy romántica, me gustan los versos y los boleros, y de fuego, porque en el ring uno se prende”.

“Mi idea es que un día llegue alguien que quiera terminar con su pasado de contador y cambie totalmente de estilo, de ropa, de peinado y de piel”.

Aunque los jóvenes “no sepan qué es marcar el alacrán en el aserrín, son quienes matienen viva esta tradición". Los viejos se han ido muriendo.

“Me gusta que todos los platillos estén ricos, tienen que quedar bien, con su sabor, porque una comida que no tiene sabor no tiene vida”.

“Soy parte de una tradición, porque estos zapatos se han mantenido como el clásico del bailador y mientras haya bailadores habrá quien venga por ellos”.

“El Centro se siente muy vivo e impredecible, así que como cineasta, es muy buen lugar para mi trabajo”.

“Hago venir al Centro a mucha gente del medio del espectáculo, del cine, de la televisión”.

"Cuando estoy en mi casa extraño el Centro, hasta sueño con él"

"Aquí me paso yo dando vueltas de madrugada, me fascina el Centro, no saben cómo"